20A: «No queremos que en La Palma se copien modelos turísticos de otras islas»

Cerca de 500 personas se han dado cita este sábado, 20 de abril, en el Mercadillo del Agricultor de Puntagorda, para protestar contra la masificación turística y y reclamar una ecotasa, una moratoria turística y una mejor redistribución de los ingresos, uniéndose de esta manera La Palma a la primera manifestación conjunta de la historia en todo el archipiélago. Bajo el lema “Canarias tiene un límite”, se reivindica un cambio de modelo que ponga a los canarios y a las islas por delante. «Aunque todavía se puede respirar en nuestra isla», se indicaba durante la lectura del manifiesto, «no queremos que en La Palma se copien modelos turísticos de otras islas en las que se ha impuesto un modelo turístico masivo».

Del mismo modo, se incidió en la crisis de vivienda que sufre la isla, agravada por la erupción volcánica. «Con personas viviendo en contenedores, nos hablan de construir cientos de villas para turistas», pretendiendo «sepultar nuestro suelo cultivable bajo bloques y cemento». Asimismo, también se apuntó que «el Cabildo Insular de La Palma insiste en que no quiere este modelo masivo», pero «al mismo tiempo declara de interés general macroproyectos turísticos». Haciendo referencia además a la construcción del túnel que unirá El Remo-La Zamora, ya que con esta infraestructura en marcha «se podrá seguir llenando el litoral de hoteles».

Desde el 11 de abril se mantiene una huelga de hambre indefinida en La Laguna (Tenerife), “ante la inacción del Gobierno de Canarias y la falta de respuesta a las demandas que exigimos”, señala la plataforma “Canarias se agota”, que, bajo el mismo lema, denuncia la realidad del pueblo canario. “La población se enfrenta a cortes de luz y de agua potable, escasez de agua para el riego de los cultivos, una grave crisis de vivienda con alquileres desorbitados, una cesta de la compra cada vez más inaccesible, empleos precarios con salarios ínfimos, una mayor carga impositiva y el cierre de numerosas pequeñas y medianas empresas”, se señala en el manifiesto que se leerá en próximo 20 de abril, donde también se indica que “los precios de la producción local de alimentos no cubren los costes de producción, lo que aboca a la ruina al sector agrícola y ganadero”. 

“El monocultivo del turismo es insostenible y supera los límites biofísicos y la capacidad de carga de las islas”, se exige, por tanto, un cambio de modelo que diversifique la actividad económica hacia el sector agropecuario y la industria, que haga a las islas menos dependientes del exterior y que camine hacia la protección de la biodiversidad y de los ecosistemas. “Y esto pasa por detener el crecimiento turístico sobre nuestro territorio”, se señala desde la plataforma. 

Hace tan solo unos días el CIT Insular ‘La Palma’ pedía en un comunicado que «se ponga fin a la escalada de animadversión hacia el turismo», apelando a la reflexión de los promotores de la turismofobia y adviertiendo de las graves consecuencias para «la debilitada economía insular». Desde la patronal turística insular rechazan el mensaje contra la actividad turística en Canarias en general, y en La Palma en particular. «Las realidades demográficas, económicas y de desarrollo son desiguales no solo en La Palma, sino en El Hierro y La Gomera, con respecto a otras zonas», se apuntada. Argumentan que “el sector turístico en La Palma y los miles de empleos que genera de forma directa e indirecta, no pueden seguir siendo castigados por un movimiento que solo provoca más incertidumbre y graves implicaciones sociales y económicas”.

Preguntada por este extremo en su reciente visita a los estudios de Onda Cero La Palma, Raquel Rebollo, consejera de Turismo del Cabildo Insular de La Palma, señaló que la isla se encuentra en un punto cero, ya que no se cuentan con el número de camas suficientes para poder ser un destino turístico desarrollado. Sin embargo, “comparto que hay núcleos en Canarias donde las viviendas vacacionales o la cantidad de camas hoteleras están por encima del número de residentes” por lo que “ahí si hay un fallo”. 

La actividad turística de La Palma, La Gomera y El Hierro se encuentra regulada por la Ley de Islas Verdes y, por tanto, “no tiene nada que ver con la masificación en otras islas”, apunta Rebollo y añade que “La Palma cuenta con casi un 80% de su territorio protegido”, por lo que “es complicado llegar a esos volúmenes turísticos”. Además, la responsable del área de Turismo de la máxima institución palmera explica a en los micrófonos de Onda Cero La Palma que actualmente el desarrollo turístico de La Palma solo es de un 0,3%, “es decir, un porcentaje mínimo de ocupación en el territorio insular”.