Carlos Cabrera: «No vamos a renunciar al anillo, es el momento de ejecutarlo»
El pasado mes de octubre de 2021, la erupción volcánica y las graves consecuencias que estaba teniendo en el sector agrario, volvía a poner sobre la mesa la ejecución del cierre del anillo insular hidráulico. En aquellas fechas ya el consejero de Aguas del Cabildo de La Palma, Carlos Cabrera, señalaba que «es el momento de proceder a su ejecución, como obra estructural y vertebrada del sistema», pues «el cierre es indispensable para responder mejor a situaciones o incidencias graves que pudieran interrumpir el sistema de transporte insular de agua».
El 23 de diciembre de 2021, dos días antes de que la erupción volcánica se diera por finalizada oficialmente, el consejero afirmaba en el programa Más de uno La Palma, de Onda Cero La Palma que «tenemos la intención de empezar la obra del cierre del anillo insular en las próximas semanas».
Sin embargo, en pleno mes de febrero las obras no han comenzado. «No nos hemos olvidado del anillo», pero se ha escuchado a las comunidades de aguas que «entendían que aún siendo importante la ejecución de esta obra, urgía poder disponer de agua en los próximos meses», por eso se priorizaron actuaciones como la impulsión hidráulica de Las Hoyas – Remo, con la que se ha garantizado el abastecimiento de agua de la zona de riego de la Balsa Cuatro Caminos.
Cabrera es claro al afirmar que «es el momento de ejecutar el cierre del anillo insular», por eso, desde el Consejo Insular de Aguas «se ha hecho el esfuerzo por planificar varias actuaciones al mismo tiempo, porque no son excluyentes sino complementarias». Por tanto, no se va a renunciar al anillo, pero «necesitamos tener la garantía de que esa obra va a contar con los apoyos administrativos y las autorizaciones correspondientes para no tener problemas en un futuro y estamos en ello».
La culminación del anillo insular supone una inversión que oscila en torno a los 20 millones de euros. Las conversaciones con el Ministerio para la Transición Económica, la Reserva Marina e, incluso, Costas continúan. Cabrera hace hincapié en la dificultad que supone «dar solución a un problema desde un lugar lejano donde no se conoce la realidad». «No creo que una conducción hidráulica cause un impacto mayor que cualquier otra actuación, sabiendo que el contenido de esa conducción es agua y que va a regadío o a domicilios». No se trata de hacer una red de aguas negras, sino una red de aguas limpias, insiste, «y en esa línea hemos pedido a los responsables de otras administraciones que visiten la Isla para analizar in situ la situación».
El cierre del anillo insular, un asunto nada nuevo
«En enero de 2021 retomamos el tema del anillo insular». En aquel momento se realizó un estudio con varias alternativas, una de ellas no se aprobó en Junta de Gobierno, porque lejos de dar solución a la zona costera del Valle de Aridane, elemento indispensable, «solo resolvía la zona de Cuatro Camino, que ya se le está poniendo solución con otra actuación».
Pero la erupción volcánica «obligó» a tomar una serie de medidas urgentes y se plantearon cuatros propuestas: la desalación, la elevación hacia Cuatro Caminos – ya ejecutada-, el depósito de Las Cuevas, la actuación para el abasto domiciliario de la zona costera del Remo, Puerto Naos y La Bombilla y, en quinto lugar, el cierre del anillo. Sobre esta última propuesta, antes de que el 19 de septiembre el volcán sorprendiera a toda la sociedad palmera, ya se planteaba, desde el punto de vista técnico, como mejor opción la ejecución por la costa y no por la carretera, por varias razones:
- El cierre insular consiste en unir dos canales, el LPI y el LPII, por tanto, «tenemos que tener claro que no es una red de distribución sino que es una conducción de agua y la capacidad de los canales se debe mantener lo máximo posible», es decir, la conducción no debe ser un embudo. Este primer requisito lo cumple la zona de la costa, pero no la carretera.
- La elevación que se produciría en la propuesta de la carretera es mucho más costosa que la de la costa, porque eleva toda el agua hacia la zona alta, para luego bajarla hacia la zona de Cuatro Caminos. Mientras que la propuesta de la costa va por gravedad y solo tiene un pequeño impulso, que ya está hecho, que es la elevación desde Las Hoyas hasta Cuatro Caminos. Así, solo se elevará lo que sea necesario.
- Por último, se debe tener en cuenta la reversibilidad, pues, por ejemplo, si surge algún problema o situación extraordinaria en el canal LPI que impida que llegue el agua a la zona de La Caldereta o de Fuencaliente, se puede revertir y traer ese agua de la zona del Valle puntualmente e inmediatamente hasta la zona de Fuencaliente.
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