La recuperación de las fincas sepultadas y los datos esperanzadores marcan la Junta General de Europlátano.
Tras año y medio desde la finalización de la erupción del volcán de La Palma, hacemos balance de la evolución del sector a nivel de producción, pero también de las expectativas de futuro y de recuperación de la capacidad productiva de la isla. El sector cerraba 2022 con 62.638 toneladas menos que en 2021 pero, transcurridos seis meses de 2023 el crecimiento global hasta la fecha es de un 18%.
En lo que respecta a Europlátano, tras terminar el año 2022 con la peor cifra de producción de su historia, en el primer semestre de 2023 hemos comercializado un 48% más que durante el mismo periodo del año anterior; y ya en línea con lo producido hasta la misma fecha de 2021, lo que resulta realmente alentador. Esto no es más que fruto del trabajo y la ilusión de agricultores y trabajadores, que tras la mayor catástrofe en la historia del sector, han sabido sobreponerse y colaborar para recuperar la capacidad productiva de la isla. Pero el crecimiento no solo viene de la recuperación de La Palma, sino también del incremento de productores de otras islas que, convencidos por el proyecto de futuro de la entidad, se han sumado a la organización.
Fue en marzo de 2022 cuando agricultores socios de Europlátano realizaron las primeras resiembras en fincas del Valle de Aridane dañadas por la erupción sin afección de lava y que, gracias al trabajo y compromiso de los socios, ya se encuentran de nuevo en producción. En el caso de las fincas sepultadas por la lava, tras año y medio de la finalización del volcán, se acaban de obtener los primeros permisos para comenzar a reacondicionar el terreno y recuperar el cultivo. Ya varios agricultores de la entidad cuentan con la licencia y en estas semanas han