Las empresas de astroturismo consideran una oportunidad perdida las obras ejecutadas en los miradores astronómicos

Varias empresas de astroturismo de La Palma quieren expresar públicamente su preocupación por
las actuaciones que se están ejecutando este verano en distintos miradores astronómicos de la isla.
El astroturismo constituye uno de los principales productos con los que La Palma se promociona
como Reserva Starlight, atrayendo cada año a miles de visitantes interesados en la naturaleza y en
uno de los mejores cielos del mundo. Por ello, el estado y la funcionalidad de los miradores
astronómicos afectan no solo a las empresas del sector, sino a uno de los principales recursos
turísticos de la isla.
Las empresas recuerdan que desde 2021 vienen trasladando al Cabildo propuestas para adaptar estas
infraestructuras a su verdadero uso: la observación astronómica nocturna. Además, desde octubre
de 2024, el Cabildo dispone de un informe consensuado por el sector con las actuaciones
prioritarias.
Entre ellas figuraban cuestiones básicas como un mejor mantenimiento de los miradores, superficies
continuas, planas y libres de obstáculos, una señalización adecuada y una normativa específica de
uso.
Sin embargo, consideran que las actuaciones ejecutadas responden principalmente a criterios
estéticos y de accesibilidad al espacio, pero no a la funcionalidad de un mirador astronómico.
El caso más evidente es el Mirador Astronómico del Llano de Las Ventas, cuyas obras ya han
finalizado.
La nueva configuración crea dos superficies a distinta altura. Los telescopios no pueden
instalarse sobre las pasarelas sin bloquear el paso, por lo que la observación queda relegada a las
zonas laterales de tierra, reduciendo el espacio útil precisamente en un mirador donde, algunas
noches de verano, pueden coincidir alrededor de 60 personas cuando otros puntos de observación
están cubiertos por las nubes.
Las empresas advierten además de que la convivencia entre pasarelas y terreno natural puede
generar nuevos desniveles con el paso del tiempo si no existe un mantenimiento continuo.
También recuerdan que un mirador astronómico no tiene las mismas necesidades que un mirador
paisajístico. Quien acude a observar las estrellas mira al cielo, no puede estar pendiente
continuamente del suelo para evitar caídas ni utilizar linternas para desplazarse, porque la
oscuridad forma parte de la propia experiencia.
Respecto a la accesibilidad, consideran positivo cualquier avance, pero recuerdan que acceder al
mirador no significa poder participar en la actividad astronómica. En el Llano de Las Ventas
las personas usuarias de silla de ruedas podrán acceder mediante las pasarelas, pero los telescopios
deberán instalarse sobre las zonas de tierra, que siguen sin ser accesibles.
Las empresas muestran igualmente su preocupación por la actuación del Mirador del Infinito,
donde se ha vuelto a optar por un pavimento de piedra natural y cemento similar al ejecutado en
2016, que se deterioró en poco tiempo. Temen que vuelva a repetirse el mismo problema en una
infraestructura destinada al uso nocturno.
Ante esta situación, las empresas han presentado ya dos escritos al Cabildo solicitando que se
analicen la funcionalidad, la seguridad y la accesibilidad real de estas actuaciones, así como acceso
a la documentación técnica para comprobar si durante su diseño se tuvieron en cuenta las
necesidades específicas del astroturismo.
Las empresas insisten en que no cuestionan la inversión realizada, aunque se ha hecho en plena
temporada alta, sino que lamentan una oportunidad perdida para adaptar realmente estos espacios
al uso con el que La Palma se promociona internacionalmente.
«No pedimos más inversión. Pedimos que la inversión realizada sirva para disponer de
miradores realmente pensados para el uso astronómico nocturno: seguros, funcionales,
accesibles y con una única superficie continua, plana y libre de obstáculos, para lo cual ya
hubo consenso.”