Salud Pública activa el aviso amarillo por altas temperaturas en el oeste de La Palma

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha activado el aviso de nivel 1 (amarillo) por riesgo para la salud debido a las altas temperaturas en el oeste de La Palma. El episodio de calor afecta también a otras zonas de Canarias, donde se han establecido distintos niveles de riesgo según la intensidad prevista.
En concreto, el aviso amarillo afecta al oeste de La Palma, mientras que otras zonas del Archipiélago se encuentran en niveles superiores. Se ha activado el nivel 3, rojo, en Santa Cruz de Tenerife-El Rosario, Las Palmas de Gran Canaria y Lanzarote; y el nivel 2, naranja, en Fuerteventura, Telde y el este, sur y oeste de Tenerife.
Según la información disponible, el episodio de temperaturas elevadas, que da continuidad al aviso emitido el domingo 13, podría prolongarse hasta mediados de esta semana, aunque con una menor intensidad. La situación será actualizada conforme se disponga de nuevas previsiones meteorológicas.
El oeste de La Palma, en aviso amarillo
El nivel 1, amarillo, indica un riesgo leve para la salud, especialmente entre la población vulnerable al calor, como las personas mayores de 65 años y aquellas que presentan factores de riesgo asociados a las altas temperaturas.
Aunque el nivel de aviso establecido en La Palma es inferior al de otras zonas de Canarias, Salud Pública recomienda mantener las medidas de prevención habituales y prestar especial atención a la aparición de síntomas relacionados con el calor.
Además, se aconseja reprogramar aquellas actividades al aire libre que impliquen un esfuerzo físico, especialmente durante las horas de mayor temperatura, y permanecer en lugares frescos el mayor tiempo posible.
En el caso de actividades culturales, religiosas, deportivas o de ocio que se desarrollen en el exterior, se recomienda adoptar medidas de protección frente al calor y vigilar especialmente a las personas asistentes que puedan ser más vulnerables.
¿Quiénes deben extremar las precauciones?
Entre las personas con mayor vulnerabilidad frente a las altas temperaturas se encuentran:
- Lactantes y menores de 4 años, mujeres embarazadas y mayores de 65 años.
- Personas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares o renales, así como quienes padecen hipertensión.
- Personas con enfermedades crónicas como diabetes u obesidad mórbida.
- Personas que toman determinados medicamentos, entre ellos algunos diuréticos, laxantes, neurolépticos, anticolinérgicos o benzodiacepinas.
- Personas con dificultades cognitivas o falta de autonomía.
- Personas que consumen alcohol u otras sustancias psicotrópicas.
- Personas que realizan actividad física intensa al aire libre.
- Personas que viven solas o se encuentran sin hogar.
- Personas que, por motivos laborales, deportivos, turísticos o de ocio, permanecen expuestas durante largos periodos al calor.
Síntomas probables
Sed intensa, debilidad, mal estado general, mareos, fatiga, náuseas, dolor de cabeza, calambres musculares, fiebre o temperatura inferior a lo normal, palpitaciones. Y síntomas que indican gravedad: desmayo, convulsiones, coma
Recomendaciones para la población general y especialmente en la sensible:
– Evitar la deshidratación: beber agua y líquidos sin esperar a tener sed. Evitar cafeínas, bebidas azucaradas, energéticas, o con edulcorantes y el alcohol
– Ingerir principalmente comidas ligeras, como ensaladas, verduras y frutas evitando las grasas y comidas abundantes.
– Cuidar a las personas frágiles y vulnerables especialmente a menores, mujeres gestantes y personas mayores.
Protegerse del calor:
-Al aire libre: evitar la exposición al sol en las horas centrales del día usando ropa holgada, planificar la actividad física intensa a primera hora de la mañana o a última de la tarde, y consultar la previsión meteorológica cuando se vaya a realizar actividades en el exterior.
– Reprogramar el horario de las actividades laborales al aire libre.
– En el interior: refrescar las estancias en las horas extremas del día, evitar el uso de aparatos que producen calor en las horas centrales, refrescarse el cuerpo con agua fresca. Priorizar estancia en espacios interiores, en caso de que estén acondicionados.
En general, limitar la permanencia en el exterior y evitar actividades físicas intensas o prolongadas en el exterior durante el episodio de calor extremo.
Consultar a un profesional sanitario ante síntomas que requieran de una actuación inmediata especializada (debilidad, fatiga, mareos, náuseas, visión borrosa, fiebre, pérdida de consciencia…).
En caso de emergencia llamar al 112.