Alejandro Rodríguez reivindica el reconocimiento y regulación del guía de montaña para evitar intrusismos

“He corrido maratones con condiciones climáticas adversas y coronado cimas, pero, sin duda, la más grande que me queda por subir es la de ser valorado como Técnico deportivo en Media Montaña”.

Alejandro Rodríguez en El Teide

Alejandro Rodríguez Rodríguez es un joven tijarafero, amante de la naturaleza y de la montaña que, con 19 años -y mucho esfuerzo- se trasladó hasta Granada para formarse como Técnico deportivo en Media Montaña, una formación con recorrido en multitud de comunidades autónomas, pero sin reconocimiento y regulación en Canarias. Tras siete años viviendo en La Palma y múltiples intentos por hacerse un hueco en la profesión, Alejandro alzó la voz hace unos días, a través de un vídeo en sus redes sociales, para pedir una vez más que se regulen las competencias de los guías de turismo y se reconozca el perfil de guía de montaña, “no solo a nivel autonómico, como ya ocurre en otros puntos de España, sino también estatal, acotando los ámbitos de actuación de unos y otros, para evitar, así, el intrusismo”, tal y como también ha explicado y aclarado a este digital. 

Lo que podría ser una formación con múltiples salidas en Canarias y, en concreto en La Palma, que cuenta con reconocidos festivales de senderismo, pruebas deportivas y empresas relacionadas con el turismo rural en general y el ocio activo en particular, se ha convertido en un amargo periplo para este joven, nieto de uno de los últimos pastores de cumbre, que tuvo que preparar previamente y luego superar duras pruebas físicas para conseguir acceder a la formación, que lo habilitaría como guía de montaña. “Una formación que cualquier persona de la Península valoraría, pero que en Canarias ni siquiera se sabe lo que es”, apunta Alejandro en el vídeo. 

Declaraciones de Alejandro Rodríguez a Onda Cero La Palma

Según la Asociación Española de Guías de Montaña, las competencias del Técnico deportivo de media montaña es “conducir y progresar con individuos o grupos en terreno de media montaña, conducir y progresar con individuos o grupos con raquetas en terreno nevado de carácter nórdico y la enseñanza y el entrenamiento básico de deportistas y equipos de esta modalidad deportiva”.

“Con un simple examen, Canarias te cataloga como guía y si sabes idiomas no te va a faltar trabajo”

Tal y como se recoge en el Decreto 13/2012, de 11 de febrero, por el que se regula el acceso y ejercicio de la profesión de guía de turismo en la Comunidad Autónoma de Canarias, para la habilitación de guía de turismo en el archipiélago canario se necesita superar las pruebas que convoque la dirección general competente, a las que se podrán acceder si se es español o de alguno de los Estados miembros de la Unión Europea o signatorio del del Acuerdo sobre Espacio Económico Europeo, así como ciudadano extranjero con residencia en España; mayor de edad y se cuenta con estudios universitarios (grado, diplomatura, licenciatura o máster) o si se es Técnico Superior en Guía, Información y Asistencia Turística. Además de acreditar conocimiento de español (con un nivel B1) y las competencias correspondientes a un nivel B2 de al menos otra lengua extranjera. No obstante, Alejandro apunta que “el guía de montaña no quiere quitarle trabajo al guía de turismo, pero si quiere ser valorado en su ámbito competencial”, que en este caso es el monte.

Alejandro Rodríguez en el pico Veleta (Sierra Nevada-Granada).

Pese a que existe el perfil de guía de montaña, explica que desde el Gobierno de Canarias, la solución que se plantea al aumento de la demanda del perfil del guía de turismo es permitir habilitarse como tal a otros profesionales que poco tienen que ver con la montaña en este caso. Si el malestar que muestra es precisamente porque existe intrusismo en la profesión, “¿cómo es posible que la solución sea incrementar aún más injerencia?”, se pregunta.

Alejandro reconoce a este digital haber trabajado como guía en algunas excursiones y rutas de senderismo, organizadas por administraciones públicas palmeras, pero al ver que lo acompañaba un guía de turismo, decidió no continuar haciéndolo, ya que no le resultaba ético aceptar estos trabajos cuando su principal reivindicación es que se tome en consideración su profesión. Pese a todo, y aunque ha recibido ofertas de empleo de otros lugares de España, quiere quedarse en Canarias y poder ejercer como guía de montaña en el territorio que lo vio nacer y que se niega a abandonar. “He corrido maratones con condiciones climáticas adversas y coronado cimas, pero, sin duda, la más grande que me queda por subir es la de ser valorado como Técnico deportivo en Media Montaña”