Canarias plantea al Consejo de Desarrollo Sostenible que incorpore a su acción a las generaciones futuras

El Gobierno de Canarias ha propuesto al Consejo Canario de Desarrollo Sostenible (CCDS) que amplíe su estrategia e incorpore a su línea de trabajo en la acción pública los intereses de las generaciones futuras.
De esta manera, además de hacer un seguimiento a la Agenda 2030, este órgano podría contribuir a que Canarias anticipe los cambios económicos, sociales, demográficos, tecnológicos, territoriales y ambientales que condicionarán su futuro, así como a evaluar el impacto que las decisiones adoptadas en el presente pueden tener sobre las próximas generaciones.
Uno de los objetivos fundamentales de este cambio es poder disponer de un Informe sobre el Futuro de Canarias que respalde la toma de decisiones teniendo en cuenta la realidad de las próximas décadas, un trabajo que se desarrollará en colaboración con las universidades públicas de Canarias y otros centros de conocimiento de la comunidad autónoma.
La transformación planteada permitirá dotar de mayor operatividad al CCDS, concentrando el esfuerzo en una institución “robusta e independiente” que unifique la participación social, el trabajo y la coordinación interinstitucional, así como la base científico-técnica y además en línea con el trabajo que desarrolla Ia oficina de pensamiento estratégico del Gobierno de Canarias, Islas Responsables Lab (IRLab), tal como ha detallado el viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo.
El Consejo de Desarrollo Sostenible fue creado en 2022 como órgano colegiado de gobernanza adscrito a la Presidencia del Gobierno de Canarias, conformado por personas expertas y con funciones de asesoramiento, colaboración, participación social y seguimiento de la Agenda Canaria 2030.
Sin embargo, la experiencia de estos años ha puesto de manifiesto limitaciones en la labor que realiza debido a su amplia composición y su vinculación prácticamente exclusiva al seguimiento de la Agenda Canaria 2030. Estas circunstancias, apunta Caraballo, “han reducido progresivamente su capacidad de influencia, anticipación y generación de debate público”, por lo que se plantea su transformación en el Consejo Canario para el Futuro y el Desarrollo Sostenible, orientado al pensamiento estratégico, la prospectiva y la incorporación de los intereses de las generaciones futuras a la acción pública.
La reforma se inspira en la Declaración sobre las Generaciones Futuras, adoptada por Naciones Unidas en septiembre de 2024 como parte del Pacto para el Futuro, que llama a las instituciones públicas a considerar las consecuencias a largo plazo de sus decisiones y a actuar con responsabilidad intergeneracional.
Diversidad territorial y generacional
La composición del nuevo Consejo debe garantizar la diversidad territorial, generacional y de género. De esta manera, al garantizar la presencia de la realidad insular y la administración local, y al estructurar encuentros territoriales en las distintas islas, la articulación multinivel se ejerce de forma directa en el espacio donde se debaten las estrategias de futuro.
Igualmente, es objetivo del Gobierno de Canarias que el CCDS cuente con la presencia de personas que puedan aportar conocimientos relacionados, entre otros, con la ciencia, la investigación y las universidades; la empresa, el emprendimiento y la economía social; el trabajo y las relaciones laborales; la juventud y las políticas intergeneracionales; la cohesión social y la lucha contra la desigualdad; territorio, vivienda y cambio demográfico; cultura, identidad y patrimonio; medio rural, sector primario y soberanía alimentaria; transición ecológica, energía y cambio climático; administración local y realidad insular; así como relaciones de Canarias con Europa, África y América.
El Consejo tendría entre sus funciones principales elaborar análisis sobre los principales desafíos y oportunidades de Canarias a medio y largo plazo; emitir recomendaciones sobre estrategias, leyes o proyectos con especial impacto estructural o intergeneracional a solicitud del Gobierno o por iniciativa propia; impulsar la elaboración del Informe sobre el Futuro de Canarias, en colaboración con las universidades públicas y otros centros de conocimiento o favorecer la colaboración entre administraciones, universidades, agentes económicos y sociales y la sociedad civil para incorporar una visión de largo plazo en las políticas públicas.