CC plantea la necesidad de tomar medidas para que autónomos y pymes puedan sobrevivir tras la erupción

Son propuestas planteadas por afectados y asesores laborales y van encaminadas a mantener o recuperar la actividad y los puestos de trabajo.

Coalición Canaria planteará ante las distintas administraciones competentes la necesidad de tomar medidas para que las pymes y autónomos de la isla puedan sobrevivir tras la erupción, recuperando la actividad y los puestos de trabajo perdidos. «Son propuestas que nos han trasladado los propios afectados y los asesores laborales y atañen a competencias del Cabildo, del Gobierno de Canarias y del Gobierno de España”, explica Nieves Lady Barreto. “Apelando a la unidad y la coordinación, pedimos que se pongan en marcha de manera conjunta para que la recuperación sea lo más rápida posible”.

 

Hace una semana, «ya CC se dirigió al grupo de Gobierno del Cabildo planteando la necesidad de poner en marcha una línea de ayudas directas a las pymes y autónomos de la isla, algo que consideramos que también debe hacer el Gobierno de Canarias». Ahora, «recogemos todas las propuestas que hacen los afectados y asesores laborales y las presentaremos en un escrito ante las administraciones competentes», se señala en un comunicado.

Una de las medidas más urgentes es, según CC,  la modificación del Real Decreto 18/2021, de 28 de septiembre, que regula la prestación de cese de actividad de los trabajadores autónomos afectados por la erupción volcánica para que se rectifique y no se exija que para recibir la ayuda haya que darse previamente de baja en el régimen especial de trabajadores autónomos. «Esta baja, que no se exigió, por ejemplo, para las ayudas COVID-19, genera incertidumbre jurídica respecto a futuras ayudas y subvenciones», se indica.

El Real Decreto debería modificarse para incluir también una prestación para aquellos que no tengan la cobertura por cese actividad y para que no haya incompatibilidad con la actividad laboral tanto por cuenta propia como ajena.

El paquete de medidas que CC llevará a las diferentes administraciones incluye, además, entre otras, la propuesta de suspender el pago del IRPF y cuota de autónomos durante al menos 24 meses de todas las empresas de La Palma -tanto de las personas físicas como jurídicas- para proporcionarles más liquidez. Con el mismo objetivo, «propondremos también la reducción del coste de la Seguridad Social de los trabajadores y una bonificación de la Seguridad Social para nuevos trabajadores».

Asimismo, «pediremos la creación de líneas de ayudas destinadas al pago de los salarios de los trabajadores con una duración de 4 a 8 meses y ayudas para sufragar los gastos de mantenimiento de la actividad durante el periodo de acción volcánica», con el objeto de que las empresas puedan hacer frente a los gastos de alquiler, suministros, cuotas profesionales e impuestos con la misma operatividad que las articuladas en su momento para la COVID-19.

CC plantea, además, que no se penalice fiscalmente la enorme ola de solidaridad que ha despertado esta catástrofe y que se establezca una deducción fiscal de hasta un 100% en la renta o liquidación de impuestos para empresas y autónomos que realicen donaciones o prestaciones económicas y materiales en beneficio de sus trabajadores afectados por la erupción volcánica. Del mismo modo, se ha de exonerar de tributación y cotización a los trabajadores beneficiados por una donación o contribución altruista.

Otras de las medidas es la creación de un plan de empleo de al menos 24 meses de duración, dirigido a titulados cualificados para evitar que abandonen la isla por falta de perspectivas laborales.

Estas son solo algunas de las propuestas que CC llevará ante las administraciones en nombre de los autónomos y pequeñas empresas de la isla.

«No sabemos cuándo podrán comenzar la actividad debido a la destrucción de las vías de acceso y de los suministros de agua. Lo que sí podemos calcular es que, en el caso del sector primario, desde que se pueda desafectar a los trabajadores en ERTE hasta que el agricultor o el ganadero tenga ingresos, transcurrirá más de un año natural y contarán durante ese tiempo solo con las subvenciones o indemnizaciones prometidas», se indica.

Estas circunstancias del sector primario afectarán de forma directa al resto de sectores económicos de la isla íntimamente vinculados al consumo y al poder adquisitivo de las personas, como el comercio, la hostelería, el sector servicios, etc. «No podemos, por tanto, hablar de un daño localizado y debemos considerar que toda la isla se verá afectada económicamente por acción directa e indirecta».

A estas malas perspectivas económicas hay que añadir que se está produciendo una tendencia a la cancelación de vuelos, lo que supone un retroceso total en el turismo que afecta directamente a las empresas hoteleras, turismo rural, hostelería o alquiler de coches y de forma indirecta a las pequeñas empresas que les suministran servicios. Supondrá, en suma, la pérdida de cientos de puestos de trabajo.

«El deber de las administraciones es adelantarse a este escenario para evitar que la economía de La Palma colapse y nos lleve a un estado de pobreza del que no podamos salir en muchos años». «Nosotros vamos a trabajar para que haya un plan de reconstrucción integral de la isla que incluya todo -las acciones urgentes y las urgentísimas-, en el que se abone el valor real de las propiedades afectadas y que cuente con financiación plurianual del Estado, de la Comunidad Autónoma y de la UE», finalizan.