CC vuelve a reclamar un plan de salud mental para La Palma y lamenta la absoluta dejadez del Gobierno de Canarias

Nieves Lady Barreto

Coalición Canaria lamenta que, un año después, el Gobierno de Canarias no haya puesto en marcha un plan específico de salud mental para los afectados del volcán. “Es muy triste que el consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, no haya pensado en incluir un apartado específico para los problemas de salud mental de La Palma en su presentación ayer ante el Parlamento de la red de unidades de salud mental infantojuvenil en Canarias”, señala Nieves Lady Barreto. 

Y eso que hace tan solo unos días que el Colegio de Psicólogos de Santa Cruz de Tenerife presentó las conclusiones del proyecto ‘Ponle nombre al volcán’, desarrollado a lo largo de estos meses en los colegios del Valle de Aridane, una de las cuales era que los niños y jóvenes afectados por el volcán piden más psicólogos y terapia gratuita. 

“El Gobierno de Canarias sigue demostrando que no entiende la realidad de la isla ni quiere resolver los problemas de las personas”, añade Nieves Lady Barreto. “Es que no se puede entender de otra manera esta dejadez y esta falta de implicación. La conclusión es que no hay voluntad”. 

El Colegio de Psicólogos tuvo que dejar en diciembre de atender a los afectados porque el Gobierno de Canarias no les renovó el convenio y desde entonces llevan esperando por la renovación. “¡Son solo 30.000 euros! y desde diciembre el Gobierno no ha encontrado 30.000 euros para renovar el convenio”, insiste Barreto.

Durante este tiempo solo ha habido un psicólogo clínico que prestaba atención en los tres centros de salud del Valle de Aridane, que tenía tanto volumen de trabajo que daba citas a 6 meses vista y que ya ha dejado de trabajar porque se le acabó el contrato y no se le ha renovado. Mientras tanto, los afectados están pagando de su bolsillo la atención psicológica.

“Son urgentes medidas específicas que ya llegan tarde”, reclama la diputada palmera. “Al final, la dejadez y el poco interés que muestran por los problemas nos hace pensar que La Palma molesta al Gobierno porque se empeña en contar una realidad de la isla que no existe”.