Descarga emocional de los héroes de la UCI tras 50 días de ‘batalla’

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“Con la llegada del primer ingreso COVID, y los consecutivos, demostramos con creces nuestro espíritu de equipo y la calidad humana y asistencial que se esconde detrás cada profesional de la UCI de La Palma. Siento un orgullo inmenso de formar parte de este servicio y de luchar a diario por dar siempre cuidados de calidad”. Parece un párrafo sacado de un diario personal, pero es un fragmento del testimonio de la supervisora de la Unidad de Cuidados Intensivos, Sofía Alonso. Ahora, con la “relativa calma”en este servicio, que llegó a atender a un máximo de seis pacientes durante la etapa más dura de la pandemia pero que hace semanas ‘está libre’ de ingresos, es momento de hacer balance y descargar emociones. Un excelente video explicativo deja constancia de ello.

Y resumir en 3 minutos y 53 segundos el inmenso trabajo que se ha realizado en esta unidad no es fácil, pero el equipo de profesionales al frente de esta área ha querido que todos conozcamos como se prepararon para hacer frente al Covid-19 y evitar así colapsarse cuando se produjera el pico de contagios.

Nos adentran así en esta unidad, que tuvo que adaptar su espacio ante la situación que ‘se venía’. Sus diez boxes, se dividieron en el mes de marzo en dos zonas de “cinco y cinco”. Todos ellos, espacios individuales y cerrados, de cuidados intensivos polivalentes, preparados para ser aislados. Se reorganizó, por tanto, su estructura y su funcionamiento: los boxes del uno al cinco, pasaron a estar dentro de la denominada “zona Covid o contaminada”, y del 6 al 10 es la “zona no Covid o limpia”, evitando lo más posible la proximidad a pacientes sin la infección del virus. Todos preparados con el material y los aparatos necesarios, previo a cada ingreso.

El propio equipo de mantenimiento del Hospital fue el encargado de habilitar en el box 5 las obras que permitieron crear ‘en la mitad’ una “zona de intercambio o zona semilimpia”. En este punto, se instaló un interfono para mejorar la comunicación con el personal del exterior optimizando el trabajo y evitando salidas y entradas innecesarias. En el resto de boxes se instalaron intercomunicadores móviles.

Para la carga de medicamentos y la preparación de la medicación de cada paciente se instaló en un pasillo de la zona Covid un carro equipado y un armario dotado con todos los componentes del equipo de protección individual, siguiendo el orden adecuado para facilitar su puesta.

Con lo material “resuelto”, faltaba lo “personal”. En este sentido, los profesionales de la UCI palmera se formaron y realizaron prácticas en retirada y colocación del EPI. Confiesan que sus sentimientos iniciales fueron la incertidumbre, las dudas, la inquietud y el miedo. Pero ahora, haciendo balance, esos sentimientos deberían resumirse tan solo en uno, en el de la “satisfacción” de poder decir, con la cabeza muy alta, que han hecho un “EXCELENTE TRABAJO”.

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