El Almendro en Flor: 47 años celebrando la naturaleza y tradición en Puntagorda

El almendro en Puntagorda ha sido uno de los principales productos que fueron medio de vida para muchos de sus habitantes, aportando riqueza y valor al municipio.

Las medianías del noroeste de La Palma, con la llegada del mes de febrero, comienzan a colorearse del blanco y rosado de las flores de almendro, las cuales anuncian la proximidad de una celebración que atrae desde 1977 a miles de personas hasta el municipio de Puntagorda. La Fiesta del Almendro en Flor, que fue declarada en 2023 Bien de Interés Turístico de Canarias, celebra este fin de semana su cuadragésima séptima edición.

El almendro es un cultivo con fuerte presencia no solo en Puntagorda, sino también en los otros dos municipios que conforman la comarca noroeste -Tijarafe y Garafía-, además de en El Paso. Sin embargo, son Puntagorda en La Palma y Tejeda en Gran Canaria las dos localidades canarias donde la celebración dedicada a la floración del almendro adquiere mayor relevancia, siendo la Fiesta del Almendro en Flor de Tejeda la primera fiesta pagana constituida como tal en Gran Canaria y una de las primeras en toda Canarias. 

Esta fiesta pagana es, en general, un tributo a la naturaleza y a las tradiciones, pero, si nos vamos a la particularidad de la celebración, tal y como expresa Horacio Concepción García, el origen“fue rendir culto al almendro o almendrero, además de conseguir una importante repercusión económica y social para Puntagorda”, haciéndolo “fuera del marco de las hasta entonces únicas fiestas populares religiosas del municipio en honor a San Mauro”. Tal y como indicó Vicente Rodríguez, alcalde del Ayuntamiento de Puntagorda, en el programa de Cultura de Onda Cero La Palma, “el almendro es seña de identidad del municipio”, tanto es así que son flores de almendros las que representan los cuatro barrios en su escudo heráldico.

El almendro en Puntagorda ha sido uno de los principales productos que fueron medio de vida para muchos de sus habitantes, aportando riqueza y valor al municipio. Por no hablar de sus frutos, las almendras, las cuales se transforman cascándolas hasta sacar la pipa. Era precisamente en días de lluvias, ante la imposibilidad de realizar las labores en el campo, cuando se dedicaba tiempo a cascar almendras y, después, vender la pipa o emplearla como principal ingrediente de múltiples postres como almendrados, queso de almendra, piñas, almendras garrapiñas o turrado (el turrón de antaño), siendo este un recurso económico más con el que contaban las familias. 

Hoy en día, el cultivo del almendro y la comercialización de sus frutos y derivados ha perdido potencialidad, debido a la escasez de lluvia que hiere y debilita a un cultivo de secano. Sin embargo el desarrollo de otros sectores económicos, ha convertido al almendro en un recurso turístico y paisajístico. Muestra de ello es la gran cantidad de personas que a lo largo del fin de semana se darán cita en Puntagorda para disfrutar del colorido de las flores que enmarcan una fiesta que también ha evolucionado y que en la actualidad aglutina tradición, cultura y gastronomía.