El CIT Insular ‘La Palma’ reclama una actuación urgente en el mantenimiento y gestión de las playas de la comarca oeste

Los empresarios del turismo activo instan a los ayuntamientos a mantener el servicio de socorristas a lo largo de todo el año y a apostar con claridad por generar satisfacción entre visitantes y residentes, propiciando el mantenimiento y recuperación de la actividad económica de la que dependen tantas familias”.

El Centro Insular de Iniciativas Turísticas (CIT) ‘La Palma’ solicita la revisión y mejora del modelo de gestión de las playas de la comarca oeste de la isla, donde las zonas de baño con mayor tradición e interés en las preferencias de visitantes y residentes, y con una oferta consolidada de turismo activo, “presentan graves deficiencias que dañan la imagen del destino y la actividad de decenas de negocios”. 

El representante de Turismo Activo del CIT Insular ‘La Palma’, Enrique Viña, cita “la incongruencia que supone que las zonas costeras en el Valle de Aridane -, en fase de recuperación económica y con el esfuerzo de muchas empresas para consolidar una imagen de calidad –  no cuente con servicio de socorristas a lo largo de todo el año; se mantengan las banderas rojas pese al buen estado de la mar por falta de diligencia y de socorristas en playas tan importantes como las de Tazacorte, o el cierre de servicios como baños y vestidores, a lo que se suma la falta de accesibilidad para personas con movilidad reducida”.

Los empresarios del turismo activo dentro del CIT Insular ‘La Palma’ instan a los ayuntamientos a mantener el servicio de socorristas a lo largo de todo el año y a apostar con claridad por “generar satisfacción entre visitantes y residentes, propiciando el mantenimiento y recuperación de la actividad económica de la que dependen tantas familias”.

En la larga lista de deficiencias en las playas de la comarca oeste, los empresarios de turismo activo llaman la atención sobre la necesidad de acometer la limpieza integral de plantas invasoras como el “rabo de gato” de los accesos a las playas, entre las que se encuentran el ‘Charco Verde’; ‘Puerto Naos’ (a la que ya se puede acceder con un código QR válido durante seis meses); El Charcón; Playa Nueva-El Mangón; Los Tarajales y El Puerto de Tazacorte. 

Este panorama de dejación delata un “preocupante desinterés” por parte de las administraciones públicas sobre las que recae la responsabilidad de gestión de las playas, recursos de enorme belleza que ven degradada su imagen por la falta de una gestión eficaz y que va en contra de los esfuerzos de las empresas de turismo activo y del sector turístico en general, que siguen luchando por recuperar la actividad económica tras los condicionantes y pérdidas que ha supuso la erupción volcánica. 

En el listado de fallos de gestión y mantenimiento de las playas, figuran otros como la cartelería informativa errónea, además de la detección de algunos vertidos ilegales en barrancos y acantilados que, asegura Enrique Viña, “son sobradamente conocidos por la administración y que dañan gravemente la imagen como destino sostenible de una isla Reserva de la Biosfera”.