El CIT Tedote respalda la posición de la comarca noroeste

Entienden los responsable de la patronal turística palmera que "se intentan imponer nuevos vetos a un desarrollo turístico sostenible de las zonas rurales más deprimidas, un modelo basado en la potenciación del suelo rural y el paisaje, siendo este último fundamental como equipamiento complementario", indican

Óscar León, presidente de CIT Insular Tedote

El presidente del CIT Insular Tedote, Óscar León, defiende «el marco de regulación de la actividad turística y de la defensa del paisaje, tras un largo período de debate y la búsqueda de consensos, que otorga la Ley de las Islas Verdes y en los planes generales de ordenación de los ayuntamientos de la comarca noroeste, que desde hace más de una década aprobaron, de forma pionera en la Isla, documentos que ordenaban los usos de sus suelos en virtud de sus legítimas competencias».

León explica que «entendemos que esta situación, que tiene su origen en la redacción de un documento específico para la protección del cultivo de la vid,

tiene encaje en el modelo de desarrollo turístico sostenible de la Ley de las Islas Verdes, aprobado en 2019 y que otorga capacidad para contribuir a revivir y dinamizar la economía de las zonas rurales, algo que choca frontalmente con el planteamiento del Cabildo a partir del documento ‘Viñedos de La Palma. Singularidad territorial y admisibilidad turística’ con una argumentación que pone freno al relevo generacional en el sector primario en convivencia con una actividad turística complementaria, estrategia diseñada para evitar el despoblamiento del medio rural de estos municipios».

Óscar León confía en que «el Cabildo tenga capacidad de auto crítica y tienda la mano a una interlocución directa, como debió ser desde el principio, a los ayuntamientos de la comarca noroeste, que no pueden aspirar a un modelo de desarrollo turístico convencional, pero que encontraron en la Ley de las Islas Verdes y en el avanzado trabajo de sus respectivos planes generales, las fórmulas para evitar una mayor pérdida de población». agrega.

«Sin el desarrollo turístico ya limitado por la propia Ley de las Isla Verdes y ajustado al respeto del paisaje, no es posible que los vecinos de la zona noroeste puedan aspirar a un modelo de desarrollo sostenible en armonía con un crecimiento económico que permita fijar población al territorio y aumentar la rentabilidad de sus servicios locales, lo que se traduce en el mantenimiento y el crecimiento del empleo», concluye el titular del CIT insular Tedote.