El deportista Ayoze Sánchez culmina con éxito su reto en handbike para no olvidar a la isla de La Palma

El ciclista consiguió recorrer este domingo 85 kilómetros con su bicicleta, el equivalente a los días que duró la erupción, a través de un circuito urbano por las calles de Los Llanos de Aridane.

El deportista tinerfeño de origen palmero Ayoze Sánchez ha conseguido este domingo completar con éxito el reto #85kmParaNoOlvidarte, un desafío inclusivo y solidario para hacer visible el esfuerzo y superación de las personas con discapacidad en favor de los afectados por el volcán.

 

Con el apoyo de la Fundación “la Caixa” a través de CaixaBank, el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, la Asociación Tierra Bonita y la Fundación Disa, Sánchez ha conseguido recaudar más de 10.000 euros a través de su gesta, que destinará a la Asociación Niños Especiales La Palma y a Tierra Bonita para proyectos sociales que desarrollan con niños y familias damnificadas.

Ayoze Sánchez se muestra “muy satisfecho de haber podido lograr este reto cuyo fin es no olvidar a los que perdieron su hogar y su medio de vida”. El deportista recorrió 85 kilómetros, un kilómetro por cada día que duró la erupción, en un circuito urbano por las calles de Los Llanos de Aridane en el que realizó 31 vueltas, con una velocidad media de 21 km/hora y un tiempo de 4 horas.

Se trata de un reto sin precedentes en Canarias con el que Sánchez ha batido una nueva marca personal en distancia con su handbike, que adquirió al ciclista Luis Miguel García-Marquina, medalla de bronce en los Juegos Paralímpicos de Tokio el pasado verano. 

Sobre Ayoze Sánchez

El deportista Ayoze Sánchez nació en Santa Cruz de Tenerife hace 43 años, pero tiene sus raíces en La Palma, donde en el verano de 1992, a la edad de 13 años, sufrió un accidente de bicicleta en el municipio de Puntagorda que le provocó una lesión medular. 

Debido a la gravedad de esta lesión fue trasladado al Hospital de Parapléjicos de Toledo donde permaneció siete meses ingresado en la planta de niños para realizar un tratamiento de rehabilitación que ayudara a su futuro desarrollo personal. En este centro hospitalario redescubrió el deporte y se inició en varias modalidades destacando en el baloncesto en silla de ruedas, donde pasados unos años llegó a jugar en la selección junior y absoluta en varios campeonatos internacionales. 

A partir del año 2001 el deportista inició un periplo por varios equipos nacionales de nivel, de cara a mejorar su tecnificación, teniendo el máximo fruto en el año 2003 con la Copa del Rey de Baloncesto en Silla de Ruedas.

Fue en el año 2014 cuando descubrió el deporte de la handbike en una exhibición, y lo que, en un momento anterior de su vida, le llevó a una silla de ruedas, le devolvió las ganas de retomar un mundo de nuevas experiencias. Desde ese momento ha participado en diversas pruebas y eventos cicloturistas en Canarias cosechando numerosos éxitos deportivos.