El Gobierno de Canarias declara la situación de desastre natural en el sector agrario de La Palma

El daño originado sobre el potencial productivo de la zona agraria afectada es superior al 30%

El Consejo de Gobierno celebrado este jueves, en la sede de Presidencia de Santa Cruz de Tenerife, acordó declarar la situación de desastre natural en el sector agrario de La Palma como consecuencia del incendio que afectó a los municipios de El Paso y Los Llanos de Aridane. De esta forma, se da inicio a las actuaciones dirigidas al otorgamiento de ayudas para mitigar los daños producidos.

 

La isla de La Palma sufrió en el mes de agosto un episodio meteorológico adverso poco frecuente, consistente en la combinación de altas temperaturas, baja humedad relativa y fuertes rachas de viento que fueron especialmente extremos en la zona oeste de la isla los días 16, 17 y 18 de ese mes. Relacionado con la combinación de los tres factores meteorológicos, el día 17 se originó un incendio en el término municipal de El Paso que en su desarrollo afectó también al municipio de Los Llanos de Aridane.

El fuego llegó a quemar unas 300 hectáreas de una zona de interfaz urbana-agrícola produciendo daños en viviendas y vehículos, animales domésticos y la destrucción de infraestructuras agrarias y cultivos, especialmente de aguacates, plátanos, almendros u hortalizas.

La declaración aprobada este jueves, se produce tras analizar los informes del Cabildo Insular de La Palma de 27 de agosto y 2 de septiembre de 2021, que determinan que el daño originado sobre el potencial productivo de la zona agraria afectada es superior al 30%.

Mediante esta declaración se articulan las subvenciones previstas en el Programa de Desarrollo Rural de Canarias para el periodo 2014-2020 destinadas a la reconstrucción del potencial de producción agrícola dañado por desastres naturales y catástrofes y la implantación de medidas preventivas adecuadas. Se contemplan las inversiones realizadas por agricultores, agrupaciones de productores y entidades públicas para la recuperación de la producción y de terrenos agrícolas dañados.