Social

El Paso honra y ovaciona el legado de nueve  mujeres excepcionales en la IV Edición de los  Premios Tara  

El Paso vivió este jueves una noche llena de gratitud y  reconocimiento durante la IV Edición de los Premios Tara, un evento que una vez  más resaltó la fuerza y el legado de las ‘Mujeres que abren camino’ en el  municipio. La Casa de la Cultura Braulio Martín Hernández se convirtió en el  escenario de un emotivo homenaje a nueve mujeres excepcionales por su  incansable dedicación y su contribución a la sociedad pasense. 

El alcalde de El Paso, Eloy Martín, destacó: “Hoy rendimos tributo a quienes han  sido pilares fundamentales en nuestra historia, impulsadas por un mismo  sentimiento: el amor incondicional a su pueblo, su dedicación al bienestar  colectivo y su firme deseo de un futuro mejor. Las nueve galardonadas encarnan  sabiduría, perseverancia, coraje y la capacidad de mejorar la vida de los demás,  pues su influencia trasciende los logros profesionales, extendiéndose a un  esfuerzo, a menudo invisible, pero esencial para el progreso y la identidad del  municipio que hoy conocemos”. 

“Esta noche celebramos más que una gala, reconocemos a mujeres que, con su  ejemplo, han construido lo que somos. Con humildad y constancia, han abierto  caminos hacia una sociedad más justa e igualitaria. Sin reclamar focos, pero  dejando huella, cada una a su manera y en su tiempo. Hay historias que no caben  en los libros, vidas escritas con el pulso firme de la voluntad, de la nobleza y la  ilusión, capítulos tejidos por mujeres que no esperaron permiso para alzarse,  andar y transformar”, expresó la concejala de Igualdad, Amanda Díaz,  agradeciendo la gran asistencia y acogida de esta iniciativa.  

El evento, organizado por el Ayuntamiento de El Paso y Vilaví Eventos, colmó el  auditorio de entusiasmo y aplausos, y contó con la presencia de numerosas  autoridades, entre ellas el presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, y  la consejera de Acción Social e Igualdad, Ángeles Fernández, junto con miembros  de la corporación local, representantes de otros municipios y colectivos que no  quisieron perderse la cita.

La gala, presentada por Patricia Figuero, brilló además con la actuación musical  de María Padrón y Maite Santos y una fantástica obertura teatral a cargo de Adela, Leah, Mario y Noa, alumnos de 1º ESO B del IES El Paso, bajo la dirección de la  profesora Carmen Isabel Rodríguez, reflejando la inspiración que los Premios Tara  ofrecen a las nuevas generaciones. Estas distinciones reafirman su importancia  como plataforma de visibilización y reconocimiento, agradeciendo el valioso papel  de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. Desde el Ayuntamiento de El  Paso, se refuerza el compromiso de seguir impulsando iniciativas que promuevan  la igualdad, recordando que no es solo una meta, sino un camino que debemos  recorrer cada día. 

Desde el Grupo de Gobierno se agradece a todas las personas y entidades  implicadas en el buen desarrollo de esta gala, así como de los actos previos a un  evento que cada año rinde homenaje a la mujer pasense.  

BIOGRAFÍAS 

María Rosa Pino Mederos: 

Profesional de la enseñanza. Si bien sus inicios se remontan a las escuelas rurales  en la isla de El Hierro, dedicó la mayor parte de su vida profesional a impartir  clases en el Colegio Adamancasis, jubilándose en el IES Eusebio Barreto Lorenzo. Destaca su faceta de voluntaria en distintas ONG como Manos Unidad y Cáritas,  así como en la Parroquia de Nuestra Señora de Bonanza, llevando actualmente  labores administrativas. Amante del “canto”, forma parte de la Coral Nuestra  Señora del Pino prácticamente desde sus inicios. En su faceta deportiva,  colaboradora incansable del Club Deportivo Atlético Paso, formando parte de la  Directiva.  

Mujer alegre y optimista que, a pesar de las adversidades de su vida, ha sabido  encauzarlas forjándose un carácter entusiasta a juicio de quienes la rodean. 

Ana Violeta Taño Felipe: 

Con tan solo 17 años y en una época en la que pocas mujeres ocupaban roles  administrativos en el ámbito público, inició su carrera en el Ayuntamiento de El  Paso, entidad en la que permaneció 47 años de servicio ininterrumpido. Tras  superar una oposición años después de su ingreso, se consolida como funcionaria  de carrera. Ha sido partícipe y testigo del crecimiento del municipio, trabajando  con cada corporación con rigor y entrega. Patente queda su vocación de servicio 

público en su trayectoria, ganándose el reconocimiento de la comunidad vecinal  por su cercanía y amabilidad y dejando una huella imborrable en la Institución. 

María Teresa Llamas Rodríguez: 

Tere Llamas fue una de las primeras mujeres emprendedoras del municipio en el  mundo de la peluquería, en el que inició con 20 años. Fue en una época la única  peluquería en El Paso abierta al público, convirtiéndose además en un punto de  encuentro. Crecer en una familia humilde de 11 hermanos forjó su carácter  compasivo y su empatía, que le llevaba a visitar en sus días libres los domicilios de  quienes por enfermedad o movilidad no podían desplazarse y requerían de sus  servicios, ofreciéndolos gratuitamente a quienes lo necesitaban. Una mujer a  juicio de su entorno cercano, que siempre ha dado más de lo que ha recibido,  muestra patente de su generosidad y entrega. 

María del Carmen Díaz Rodríguez: 

Sus inicios se remontan al año 1984, en el que obtuvo el título de costurera. Tras  un periodo en prácticas y con la ayuda incondicional de su hermana, alquiló un  pequeño local en El Paso donde impartía cursos de corte y confección.  Adelantada a su tiempo, estaba suscrita a revistas de moda y alta costura de la  época, buscando las últimas tendencias en sus creaciones. De sus manos han  salido vestimentas para actos importantes en la historia del municipio, como los  carros alegóricos, ha rescatado los diseños casi olvidados de la danza de Manuel  González, creado atuendos para la Coral Nuestra Señora del Pino, ropas típicas, y  un sin fin de piezas para multitud de clientela. Su profesionalidad contrastada,  cercanía y amabilidad se han mantenido inalterables todos estos años y, entre  puntada y puntada, sigue siendo a día de hoy “La Costurera de Tacande”. 

Hilda Leal Díaz: 

Con manos que sanan y corazón generoso, Hilda “La Chacona” aprendió de su  madre las prácticas de curandería y sanación. Representa en la actualidad a las  santiguadoras o curanderas canarias que han preservado ese legado ancestral  que perdura en el tiempo pasando de generación en generación de forma oral.  Estos conocimientos curativos, mezcla de las creencias de los antiguos isleños y el  sincretismo católico, forman parte de nuestro patrimonio cultural inmaterial. A  casa de Hilda llegan vecinos y personas de otros municipios para que les santigüe  el mal de ojo, la culebrilla, el sol, la carne abierta etc.; y ella aparta sus labores  cotidianas para atender a quien viene buscando tratamiento a través de la  medicina popular. 

A sus 89 años, y después de una vida de intenso trabajo en las que alternaba,  labores en fincas de plátanos y recogida de pinillo con su faceta de bordadora de  paños y mantelería para ayudar a la economía familiar, conserva esa vitalidad, y  forma parte del grupo del elenco de actrices del grupo de teatro “Los De  Denantes” de Las Manchas, entregándose con entusiasmo en los ensayos y  representación de las obras costumbristas. Su espíritu de superación, su  tenacidad y su amor por su barrio de Las Manchas bien merecen este  reconocimiento. 

Marisol Jerónimo Martín: 

Nacida en la postguerra, en un contexto difícil, siempre demostró una gran  capacidad de superación. A pesar de no haber tenido acceso a estudios mínimos,  aprendió a leer y a escribir en su afán y determinación por avanzar. Casada con 16  años, comenzó a trabajar en una tienda de víveres en Jedey que, posteriormente,  se transformó en tienda/bar. Este establecimiento pronto se convirtió en un lugar  fundamental para la comunidad, en el que encontrar productos de primera  necesidad además de servir como punto de encuentro social. Fue uno de los  primeros negocios de la zona y lo regentó hasta que lo cedió a su hija para que  continuase con el legado de la familia.  

María Nieves González Jerónimo: 

Conocida por todos como Marita, creció detrás del mostrador de la tienda de su  madre en Jedey en el que pasaba los ratos libres después del colegio. En su  adolescencia, compaginó sus estudios en el centro de Formación Profesional de  Los Llanos de Aridane con su trabajo en la tienda-bar. Al jubilarse su madre, coge  las riendas del negocio familiar y demuestra su carácter emprendedor afrontando  cambios como la renovación del local. Viéndose obligada a cerrar con motivo de  la erupción volcánica de Cumbre Vieja, no se dio por vencida y en cuanto las  circunstancias lo permitieron, reabrió un local nuevamente renovado y fresco.  Viticultora convencida, mantiene la viña recuperando variedades de antaño y  participa activamente en multitud de actividades comunitarias y vecinales, siendo  una defensora de las tradiciones.  

Este carácter emprendedor que comparten unido a su buen corazón, han  convertido a este tándem madre e hija, en una pieza fundamental de la  comunidad vecinal. 

Nayra María Brito Taño:

Se licencia en Física por la Universidad de La Laguna motivada por su pasión por  el cielo, la astronomía y la meteorología, y continúa su formación como  controladora aérea en la academia JFTJerez, en la que se gradúa primera de su  promoción. Ejerce de controladora aérea en el aeropuerto de La Palma desde el  año 2016, convirtiéndose en la primera mujer del municipio que ostenta este  puesto en un sector históricamente masculinizado, asumiendo funciones de  responsabilidad que van más allá de controlar el tráfico aéreo, dedicándose a la  formación de nuevas generaciones a las que inspira. Su carrera ha estado  marcada por la excelencia técnica y la capacidad de liderazgo, renunciando a  metas fuera de la isla desde el absoluto convencimiento de que es posible  conseguir logros profesionales sin renunciar a las raíces, desafiando los límites en  campos donde las mujeres han estado subrepresentadas. 

María Dolores Carballo Concepción (a título póstumo): 

María Lola nace en El Paso en 1932. Acude desde muy niña a la Escuela de Doña  Mirenchu, adquiriendo formación académica que más tarde le permitirá crear su  propio negocio. Tras dedicarse a la agricultura y ganadería, con 47 años aprende a  conducir con la idea de mejorar la economía familiar y emprende en el reparto de  leche de vaca. Posteriormente, y tras incorporar otros productos al reparto,  aprovechando un horno de leña que había en casa de su hermano y sus  habilidades en la cocina, se inicia en el mundo de la repostería tradicional  palmera. Comienza a elaborar Pan de Leche, también conocido como pan dulce,  hasta que la demanda la obliga a la construcción de un horno más grande e  incorpora otros productos de repostería como queso de almendra, truchas,  almendrados etc. 

Una mujer con gran capacidad de trabajo, generosa y adelantada a su tiempo,  que siempre estuvo dispuesta superarse para mejorar la vida de quienes la  rodeaban.

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