El sur de las coladas sigue esperando por el agua «prometida» por un gobierno regional «indeciso»
Continúa faltando agua para regar las plantaciones que quedaron al sur de las coladas y para recuperar las que se perdieron. El Cabildo de La Palma y el sector agrícola siguen esperando por la instalación de una desoladora más para producir una mayor cantidad de agua. Pese a que se ha comprobado que la calidad del agua desalada es buena, sigue fallando la cantidad, ya que sin la aportación de una nueva máquina, no se podrá llegar a los 10.000 metros cúbicos que necesita el sector agrícola para poder regar, sin miedo a que falte agua si se produjera alguna avería.
Las desaladoras dejarán de ser necesarias cuando culmine la obra de emergencia que reconstruirá las infraestructuras hidráulicas de suministro de agua para riego agrícola de las áreas que se encuentran al sur de las coladas del volcán y que permitirá el transporte de este recurso entre el norte y el sur del Valle de Aridane. Sin embargo, para que esto ocurra, deberán pasar, al menos, y siempre y cuando no haya «sorpresas» sobre el terreno, unos seis meses.
En marzo de 2022, el Gobierno de Canarias se comprometía a instalar una nueva desoladora que permitiría bombear 12.000 metros cúbicos diarios de agua de riego. Ha pasado el tiempo y, pese a que desde el Cabildo de La Palma se ha mantenido conversaciones tanto con la consejería de Transición Ecológica, como con la de Agricultura del Gobierno de Canarias, así como con el propio director general de Aguas y con el presidente del Gobierno de Canarias, todavía no se cuenta con el aporte agua necesario. El consejero de Aguas del Cabildo de La Palma, Carlos Cabrera, afirmaba en una entrevista en Onda Cero La Palma que se había asegurado, y así está recogido por escrito, que «a lo largo del mes de junio, llegaría una nueva desoladora», la cual permitirá cubrir 8000 metros cúbicos, aunque «nos sigue pareciendo insuficiente». Pese a que en un principio se hablaba de bombear 12.000 metros cúbicos, finalmente se han fijado en 10.000 los metros cúbicos que serán suficientes para cubrir el riego.
Por tanto, si se cuenta con la instalación de una desoladora más, seguirían faltando 2.000 metros cúbicos. Aunque desde el Cabildo de La Palma se puede aportar agua, que baje desde la zona de Cuatro Caminos hasta Las Hoyas, «no queremos que eso sea la suma para completar los 10.000 metros cúbicos», indicaba Carlos Cabrera, sino que «sea una cantidad para suplir en caso de averías«. Es decir, esos 2.000 metros cúbicos que aportaría el Consejo Insular de Aguas sería para, junto con las 10.000 que se aseguraría desde el Gobierno de Canarias, poder tener un margen por si ocurriera algún imprevisto.
Cabrera asegura que se quiere solventar esta problemática, por lo que «si no se puede cumplir desde el Gobierno de Canarias, lo hará el Cabildo de La Palma«, eso sí, previa firma de convenio y aportación económica por parte del ejecutivo regional, «porque se comprometieron a hacer esas obras y, por tanto, deben asumirlas».
El Consejo Insular de Aguas ha gastado en torno a 20 millones de euros en obras de emergencia para restablecer abastecimiento domiciliario y agua de riego, por lo que «el Gobierno de Canarias, por su parte, deberá cumplir con su compromiso de instalar desaladoras, hasta que se puedan desmantelar esas instalaciones», finaliza Cabrera.
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