En quiebra pública y sin turismo hasta 2021

115

Han pasado tres semanas en las que el gasto público se ha disparado en Canarias para hacer frente a la pandemia y la suma ni siquiera se aproxima a la que finalmente tendrá que salir de las administraciones para evitar un desastre social. La previsión económica del Gobierno dice que en dos meses el Archipiélago tendrá problemas para hacer frente incluso a sus gastos corrientes. Y por eso Ángel Víctor Torres insistió ayer ante el presidente de España: «Necesitamos tener ya capacidad de endeudamiento».

Pero, por el panorama que dibujó este domingo Ángel Víctor Torres, peor se ponen las cosas si Canarias tiene que esperar al inicio del año próximo para que la actividad turística recupere una cierta normalidad.

El jefe del Ejecutivo del Archipiélago sostiene que esta comunidad autónoma será la más afectada del país por la brusca desaceleración de la economía que ha provocado la lucha contra la pandemia global. «Le he dicho que del mismo modo que ha habido otros lugares más afectados en el ámbito sanitario y todos hemos colaborado, también en el día después, el de la recuperación económica, existimos comunidades que lo tenemos peor, Canarias la que más», explicó Torres.

¿En qué se basa el presidente regional para defender esa teoría? En un «estudio objetivo» que determina que el golpe para las Islas superará en 40 puntos al del conjunto del Estado. Las razones para esa mayor dificultad son varias. En primer lugar, la alta dependencia que el Archipiélago tiene del turismo, que sostiene en un «35%», detalló Ángel Víctor Torres, la economía regional.

De ahí que demande a Sánchez un plan especial para este sector estratégico del que dependen cuatro de cada diez empleos que se generan en las Islas. Empresa para la que cuenta con el apoyo de su homóloga balear, Francina Armengol, también altamente preocupada por la escasa ocupación que se prevé alcance la planta hotelera del archipiélago mediterráneo.

Una situación que se presenta peor para Canarias, porque a esas dudas más que razonables sobre el futuro -«entendemos que podemos recuperar una cierta normalidad en el inicio de 2021», explicó Torres- se une el hecho cierto de que esta crisis se ha desatado en plena temporada alta, «cuando mayores son los ingresos tributarios y el empleo está en su cota más elevada», detalló el presidente canario a su homólogo estatal.

Simplemente los datos de paro registrado conocidos la pasada semana ya sirven para tener una idea del destrozo que ocasionará esta coyuntura. Un incremento de 20.000 desempleados y una cifra superior a las 50.000 cuando se comparan los afiliados a la Seguridad Social -trabajadores- del último día de febrero con el 31 de marzo. El pasado año llegaron a las Islas poco más de quince millones de visitantes, «si las cosas van bien, igual acabamos 2020 con cinco millones» reconoció Torres.

Es uno de los argumentos que puso sobre la mesa en la reunión de ayer el presidente autonómico. Cuando se recupere una cierta normalidad en el ámbito doméstico, aún pasará mucho tiempo hasta poder poner la maquinaria turística a velocidad de crucero. Los mercados emisores, incluidos los más importantes como el Reino Unido y Alemania, «también están afectados» por la pandemia global, incidió el jefe del Ejecutivo canario.

De ahí que, como anunció el viernes, señalara a Sánchez la necesidad de que los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) que riegan el tejido productivo del Archipiélago, con especial incidencia en la actividad alojativa, no tengan como límite el fin del estado de alarma.

En opinión del Gobierno regional, obligar a los hoteles a reincorporar a la totalidad de las plantillas cuando aún no hayan regresado los clientes es el camino seguro a una masiva destrucción de empleo de consecuencias incalculables. Ángel Víctor Torres lamentó del varapalo en un año que había arrancado con fuerza en lo económico y que permitía pensar en terminarlo con una tasa de paro, «aún muy alta, del 17%», pero que denotaba que el mercado laboral discurría por la senda de la mejoría.

En cualquier caso, el presidente canario insistió en la imposibilidad de aguardar el momento en que Holanda, Alemania, Austria y Finlandia abandonen la placidez de la teoría de que es el desordenado sur el responsable de sus problemas y entiendan que el coronavirus es un golpe a atajar de manera conjunta.

www.eltime.es