Endesa pone en funcionamiento, con éxito, la central de Hermosilla en La Palma

La central de Las Manchas, segunda central portátil instalada por Endesa para paliar los efectos del volcán, será sometida el 23 de marzo a las pruebas de puesta en marcha

Momento de puesta en marcha central Hermosilla. Imagen: Endesa

La central de Hermosilla en La Palma superó con éxito las pruebas de verificación y funcionamiento realizadas por el equipo de Generación de Endesa, el pasado 27 de febrero, lo que significa que ya está operativa para prestar apoyo a la subestación Valle si en algún momento se produjera una incidencia que ponga en peligro el suministro eléctrico en la zona. Recordemos, que las numerosas coladas del volcán Cumbre Vieja arrastraron más de 130 kilómetros de líneas de la red eléctrica de La Palma y destruyó el sistema anillado que permitía cubrir las incidencias con una doble línea.

En este sentido, tanto la central de Hermosilla, en Los Llanos de Aridane, como la central de Las Manchas, que será sometida el próximo 23 de marzo, a las pruebas de puesta en marcha, resultan cruciales en la actualidad para garantizar el suministro en las zonas afectadas por la reciente erupción.

Endesa adjudicó por la vía de urgencia el proyecto para la instalación de la central térmica de Hermosilla, en Los Llanos de Aridane, que se realizó en tiempo récord y con una   capacidad de 9 MW, una potencia que permitiría abastecer totalmente a la población de Los Llanos.  Está provista de doce grupos electrógenos de considerables dimensiones que fueron trasladados hasta la Isla vía marítima procedentes de Italia, Alemania y Bélgica. A su vez el tendido de la línea subterránea de media tensión conecta el punto de Hermosilla con la subestación Valle.

Mientras que la central térmica móvil de Las Manchas, un lugar muy afectado por la lava, se instaló a posteriori. En este momento está prácticamente culminada la instalación y a la espera de que la próxima semana se realicen las pruebas de puesta en marcha con lo que ya estaría disponible para la entrada en funcionamiento en caso de avería en la línea Sur. Esta infraestructura de emergencia supliría provisionalmente ese circuito anillado. Una  instalación  que sumaría una  potencia de 4 MW.

Ambas centrales sólo entrarían en funcionamiento en los momentos de incidencias y como logística de apoyo puntual. El resto del tiempo los grupos electrógenos estarían apagados. Se trata de instalaciones provisionales con un permiso inicial de un año, pero que son piezas fundamentales para garantizar en la fase actual el suministro eléctrico en la Isla.

Los arranques puntuales de verificación de los grupos electrógenos de la planta permiten que los motores estén disponibles y en perfectas condiciones para entrar en funcionamiento en caso de emergencia. En cualquier caso, estas intervenciones son de corta duración y programables.