Festival Rock & Road reúne a 2.500 amantes del rock en Puerto Espíndola, San Andrés y Sauces, La Palma
El evento consolida el norte de La Palma como escenario musical, con Manikomio del Sur, Los Rebeldes, Pignoise y tributo a Queen.

La segunda edición del Rock & Road Festival reunió el sábado 30 de agosto a 2.500 amantes del rock en Puerto Espíndola, San Andrés y Sauces, La Palma, consolidando este enclave costero como escenario clave del norte de la Isla Bonita. El evento no solo ofreció actuaciones de Manikomio del Sur, Los Rebeldes, Pignoise y el tributo internacional a Queen Dios Salve a la Reina, sino que también impulsó la economía local y el turismo, atrayendo caravanistas y visitantes de distintas partes del Archipiélago, y convirtiéndose en un referente cultural y musical que fortalece la identidad artística de la zona.
La primera actuación corrió a cargo de Manikomio del Sur, cinco palmeros que, ataviados con faldas escocesas, ofrecieron un potente espectáculo de rock alternativo que mantuvo al público en pie hasta la llegada de la legendaria banda catalana Los Rebeldes. Con casi medio siglo de trayectoria, la formación arrancó su show con su emblemático tema ‘Mediterráneo, ruta de calor…’, repasando éxitos de casi 20 álbumes en una hora y media de concierto.
Entre el público se destacaban los caravanistas del Rock & Road Van_Experience, que llegaron de distintos puntos del Archipiélago para vivir la experiencia musical sobre ruedas y continuar su ruta por el norte de La Palma en los días posteriores al festival.
Tras Los Rebeldes, Pignoise transportó a la audiencia al pop punk español de los 2000. Álvaro Benito, excentrocampista del Real Madrid, celebró junto a su banda el 20º aniversario del grupo, interpretando clásicos como ‘Campeones’ y cerrando su actuación con el éxito ‘Te entiendo’, en un momento cargado de nostalgia para los asistentes.
El cierre del festival estuvo a cargo del considerado mejor tributo a Queen del mundo, Dios Salve a la Reina, con Pablo Padín transformándose en Freddie Mercury y acompañado de una banda, escenografía, vestuario y coreografía que replicaron la esencia de los conciertos del legendario grupo británico.
El Puerto Espíndola, con vistas al Atlántico, cascadas y plataneras de fondo, se consolidó como un escenario único para la música en vivo en La Palma, confirmando que el Rock & Road Festival ha llegado para quedarse como cita imprescindible para los rockeros de todas las edades, al mismo tiempo que fortalece el turismo cultural y musical del norte de la isla.