Frente común de los afectados del volcán contra el PEVOLCA: exigen que se le retiren los premios por no evacuarlos antes de la erupción

La población afectada por la erupción volcánica de La Palma, en un contundente escrito firmado por la práctica totalidad de las asociaciones y plataformas vinculadas con esta catástrofe, ha exigido la “inmediata retirada” del galardón que han recibido el Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA) en los  USEC (Universal Security & Emergency Chanel) Award 2023, unos premios que concede el canal de noticias USECIM (www.usecim.net) especializado en esta materia.

Desde el inicio de la erupción, de la que se cumplieron el pasado 19 de septiembre dos años, esta es la reprobación contra el PEVOLCA en la que más colectivos de forma conjunta han mostrado su indignación por la gestión de la emergencia en aquel peligroso momento inicial del proceso eruptivo que acabaría implicando el desalojo de  7.000 personas (de las que 1.300 continúan evacuadas), así como la destrucción de 3.000 construcciones, de las que más de 1.300 eran viviendas, en la mayor catástrofe volcánica de Europa en los últimos 100 años.

En total son 13 las entidades ciudadanas que de forma conjunta se han dirigido este 26 de septiembre por burofax a la revista que organiza estos galardones para denunciar que, en contra de lo que se manifiesta en su publicación y en el acto de la entrega de premios celebrada recientemente en Bilbao, la gestión del PEVOLCA no fue “un caso de éxito” que merezca ponerse como ejemplo a nivel mundial, sino todo lo contrario.

 Y es que, según remarcan los afectados, fue un plan que «fracasó de forma estrepitosa» en el momento clave porque sus responsables no fueron capaces de evacuar a la población en riesgo antes de que comenzara la catástrofe, exponiéndola a un grave peligro para sus vidas y las de sus animales (las asociaciones protectoras refieren que, por falta de planificación, murieron miles de animales de compañía y de granja).

“El PEVOLCA en la erupción de Cumbre Vieja en 2021”,  insisten las asociaciones y plataformas firmantes del escrito, “es un claro ejemplo de improvisación y mala gestión que no acabó en tragedia mayor por la resolución y actuación de los damnificados y por la suerte que nos brindó la naturaleza, hasta el punto de que la población de la zona directamente afectada en ningún momento fue avisada con carácter previo sobre protocolos, formas o medios de actuación, evacuando sus viviendas de forma intempestiva ya con el volcán en erupción, y siendo así que incluso el semáforo indicador del estado de la emergencia se mantuvo en amarillo hasta tiempo después del comienzo de tal erupción, en lugar de ser elevado a nivel naranja en los días u horas previas, que es el establecido en dicho plan para evacuar a la población cuando el fenómeno es inminente”.

Suscriben este requerimiento la Asociación Tierra Bonita, la Iniciativa Ciudadana de Apoyo a los Afectados por el Volcán,  la Plataforma de Afectados por la Erupción Ddel Volcán Cumbre Vieja 2021, la Plataforma Jaraco de Afectados de Puerto Naos  y La Bombilla, la  Asociación Social Volcán Cumbre Vieja; las respectivas asociaciones de vecinos de La Laguna, Las Manchas, Todoque, La Bombilla y El Remo, así como Unidad De Protección Animal (Upa) La Palma, la Plataforma por un Precio Justo y Auténtico Del Plátano y la Asociación Agua Para La Palma.

A juicio de los suscribientes, “se premia a quienes en realidad merecen una reprobación, y se les hace un reconocimiento injusto e inmerecido, que contribuye a afianzar un relato oficial de lo ocurrido que no se corresponde con la realidad de los hechos”.  Por ello, consideran que este y cualesquiera otros premios o reconocimientos que ignoren estos fallos en la gestión de esta emergencia, “solo aumentan el dolor de los damnificados”.

Denuncian estos colectivos que “la única medida anunciada por las autoridades menos de dos horas antes de la erupción fue la evacuar a  unas decenas de personas con movilidad reducida, pero los testimonios de las  familias afectadas también desmienten que al explotar el volcán todas esas personas estuvieran ya desalojadas y a salvo del tremendo peligro al que las autoridades les expusieron”.

Además, se quejan de que “tampoco ninguna Administración pública previno a la población de contratar seguros de sus propiedades o mejorar sus pólizas vigentes ni de ninguna otra medida preventiva” y aseguran que de todo cuanto exponen en este escrito “hay documentados innumerables testimonios en el libro Las otras historias del volcán, en medios de comunicación y también presentados ante los tribunales de Justicia”, tanto en vía penal como civil,  a lo que hay que añadir las propias vivencias directas de quienes integran estas asociaciones y plataformas.

Asimismo, advierten de que “si el volcán hubiera entrado en erupción de madrugada, el caos habría sido aún mayor y también las probabilidades de que hubiera muertes”.

En su requerimiento a la revista USECIM los afectados del volcán invocan su derecho a que este medio de comunicación rectifique esta información elogiosa sobre la gestión del PEVOLCA, por considerarla una noticia “sesgada y que no  ha sido contrastada en ningún momento”. En esta línea, los colectivos palmeros tachan de “decepcionante que un medio que se enorgullece de ser vanguardia y referencia en materia de emergencias, trate una información como esta sin el debido contraste e investigación propias del periodismo”.

En el documento conjunto, los firmantes adjuntan vídeos publicados en Internet en los que puede comprobarse el caos tras la erupción que sorprendió a la población del lugar y a los propios periodistas, así como la gran proximidad del punto donde surgió el volcán con respecto a la zona habitada, apenas unos cientos de metros.

www.youtube.com/watch?v=JGYdGCU-XAg

 

https://youtu.be/4UfttIP6kAc

 

https://youtu.be/_yR75Kzh3Z0

 

https://youtu.be/QY5BDgP0yjY

 

https://www.youtube.com/watch?v=k7r0RQRw_HA

Cabe recordar que en el momento de producirse la erupción presidía el  Cabildo palmero Mariano Hernández Zapata; el director técnico del operativo era Miguel Ángel Morcuende; el Gobierno canario lo presidía Ángel Víctor Torres y al frente de la Consejería autonómica de Emergencias se encontraba Julio Pérez.