Higiene y distancia social, las únicas vacunas válidas en la vuelta a la calle

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La distancia social es clave para el éxito de la desescalada iniciada este lunes por el Gobierno de España. Ya no es el metro del que se hablaba al inicio de la pandemia. Los expertos aconsejan 2 metros de lejanía para evitar contagios de coronavirus a través de las pequeñas gotas que se expulsan por la boca o la nariz y que son capaces de viajar por el aire hacia los demás. Pero la vuelta a la calle y el inicio de la desescalada con normas para facilitar la reactivación de actividades, nos pone a prueba.

Cuando se hace deporte, ese distanciamiento incluso debe ser aún mayor y siempre hay que evitar ir a rebufo de alguien que corra, camine o monte en bicicleta. Alejarse un poco más es una de las claves para acabar con el virus.

La población aún debe asumir que la distancia social y la higiene son las mejores armas para evitar el Covid-19. Y en esto del alejamiento interpersonal, más vale que sobre que no que falte.

Al pasear se puede estar más cerca de las personas que conviven en el hogar, pero no es recomendable acercarse a menos de dos metros de otros transeúntes, aunque sean familiares, conocidos o amigos. Cuanto más juntos, más vida para la pandemia. Si una persona infectada tose sola en medio de una calle vacía, el riesgo de contagio es minúsculo. Todo lo contrario a un estornudo en un concierto o un ascensor.

La orden de 30 de abril sobre las condiciones en las que se puede realizar actividad física no profesional al aire libre plantea en su artículo tres, entre los requisitos para evitar el contagio, que durante la práctica deportiva autorizada por esta orden «debe mantenerse una distancia interpersonal con terceros de al menos dos metros». Sin embargo, algunos expertos aconsejan que esa distancia sea aún mayor.

Un reciente estudio realizado conjuntamente por las universidades de Eindhoven (Holanda) y Lovaina (Bélgica) muestra en una simulación en vídeo el riesgo de contagio mientras se camina o corre. Estos expertos aconsejan dejar entre 4 y 5 metros de distancia respecto a la persona que vaya delante al caminar. Esa distancia debería aumentar hasta los 10 o 15 metros cuando se esté detrás de alguien que corre o va en bicicleta. Las partículas que expulsan las personas al respirar mientras se ejercitan pueden llevar carga viral. Se trata de una estela de gotas minúsculas que se desplazan hacia detrás y flotan en el aire.

La recomendación general es que hay que evitar situarse detrás de una persona que camina o corre. Y cuando se produzca un acercamiento a alguien que está delante haciendo ejercicio, lo más adecuado sería desplazarse unos dos metros hacia la derecha o la izquierda de su estela. A mayor velocidad o viento favorable, más distancia.

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