Juan Valentín Rodríguez, un palmero de misión en Irak

Desde el Cuartel General del Mando de Canarias, han realizado una breve entrevista al cabo palmero Juan Valentín Rodríguez Hernández, tirador y operador a bordo de helicópteros, que se encuentra en plena misión en Irak, donde cuenta parte de su experiencia y sensaciones.

¿Cuál es el principal motivo que te lleva a realizar esta misión?
Llevo 21 años en el Ejército y una de las cosas que quería hacer desde que
entré, haya por el año 2000, era realizar una misión junto con mis compañeros,
al ver la oportunidad me apunté.

¿Cómo lleva tu familia que estés en Irak, sobre todo en estas fechas
vacacionales?
A mis padres les costó al principio, pero luego, al ver que podría cumplir mi sueño
lo vieron con buenos ojos y me apoyaron, lo más complicado fue explicarle a mi
hijo Alejandro que me iba a ir 6 meses y no nos veríamos en este tiempo, pero
con el apoyo de mi mujer Patricia lo comprendió. Se les extraña mucho, pero
gracias a mis compañeros se sobrelleva bastante bien.

Aunque suspendida por la situación actual, este mes de Julio se había
programado la Bajada de la Virgen en La Palma. ¿Qué te supone no poder
disfrutar de esta tradición?
Pues es una pena grandísima para el pueblo Palmero, ya que lo esperamos con
mucho entusiasmo durante 5 años y está claro que con el problema que vivimos
lo más prudente era suspenderla. Me duele por mi familia y amigos, puesto que
viven la virgen con entusiasmo y alegría. Ver la cara de alegría de mi hijo viendo
la danza de los enanos, la actuación principal de la Bajada, es algo que no se
puede explicar con palabras. Esperemos poder celebrarlo, como se merece, lo
antes posible.

Una vez concluida la misión ¿Qué proyectos tienes?
Lo primero es poder disfrutar del tiempo con mi familia en La Palma, a quienes
hecho mucho de menos. Aprovechar para hacer proyectos en casa y por
supuesto, hacer algún viaje con los que más quiero, mi familia.

¿Quieres aprovechar para mandar un saludo a tus familiares en Canarias?
En especial a mi hijo y a mi mujer, también a mis padres y demás familiares, que
ya queda menos para vernos.