La ansiada conclusión de la erupción no implica el final de algunos peligros
A dos días de dar por concluido, si los signos de agotamiento del sistema se mantienen estables, el proceso eruptivo que dio comienzo el 19 de septiembre, el PEVOLCA ha aclarado que este hecho no tiene porqué implicar el final de algunos peligros asociados al fenómeno volcánico, ni el final de la reactivación magmática en Cumbre Vieja.
Persiste el episodio de deformación local que se inició el 19 de septiembre, que requiere su seguimiento, aunque no se observan variaciones en el resto de datos y observables. Salvo una deformación local en la estación de Jedey (LP03) que empezó el día 19 de diciembre, continúa tras haber revertido parcialmente.
La emisión visible de gases volcánicos es puntual y esporádica, concentrándose en la zona de los centros eruptivos y en los jameos de los tubos volcánicos.
En las paredes de los cráteres del cono principal y secundario se producen continuos pequeños derrumbes a favor de fallas y fisuras existentes.
El tremor está a nivel del ruido de fondo. La sismicidad, que es de baja magnitud, está en niveles muy bajos en todas las profundidades. Pese al nivel de sismicidad actual, no se descarta la ocurrencia de sismos sentidos.
La emisión de dióxido de azufre (SO2) a la atmósfera por el actual proceso eruptivo en Cumbre Vieja (emanaciones visibles de gases volcánicos), registrada mediante el uso de sensores ópticos remotos tipo miniDOAS en posición móvil terrestre fue BAJA durante el día de ayer. Las tasas de emisión BAJA y MUY BAJA no están relacionadas con ascenso magma, sino con un proceso de solidificación del magma superficial existente en los conductos del centro eruptivo.
En el caso de las emanaciones no visibles de gases volcánicos, la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2), asociada a los 220 km2 del sistema volcánico de Cumbre Vieja, continúa reflejando una emisión superior al valor promedio de los niveles de fondo (B) y durante el día de ayer (22/12) esta emisión difusa fue 8,5 veces el promedio de los niveles de fondo (8,5 x B). Esta emisión difusa se estima después de evaluar e integrar centenares de medidas de flujo difuso de CO2 que se realizan en puntos de observación distribuidos por todo el edificio volcánico de Cumbre Vieja. En algunas zonas concretas de Cumbre Vieja estas emanaciones difusas de CO2 pueden representar un peligro para las personas siempre y cuando se registren valores altos de flujo difuso de CO2 en zonas no muy bien ventiladas y/o a alturas por debajo de un metro del suelo como consecuencia de la posible acumulación de CO2 y descenso del oxígeno (O2) en el aire. En la estación de Los Llanos de Aridane (LP10) se continúa registrando una ligera fracción magmática-hidrotermal en el CO2 de la atmósfera del suelo, mientras que esta es prácticamente nula en la estación de Fuencaliente (LP08). Todas estas observaciones geoquímicas son coherentes con el actual proceso eruptivo.
Durante el día de ayer la calidad del aire debida al dióxido de azufre (SO2), contaminante asociado al proceso eruptivo, continuó en niveles buenos en todas las estaciones. No se han registrado superaciones de los valores límite horarios ni diarios en ninguna estación. En la madrugada y mañana de hoy se mantienen los niveles buenos de calidad del aire en todas las estaciones.
Con respecto a las partículas menores de 10 micras (PM10), en el día de ayer, se han mantenido los niveles de calidad del aire en todas las estaciones, con un ligero incremento de los mismos a partir del mediodía, no superándose el valor límite diario (establecido en 50 μg/m3) en ninguna de ellas. Durante la mañana de hoy se mantienen los niveles, entre buenos y razonablemente buenos en todas las estaciones de la red.