La Bombilla y Puerto Naos continúan registrando concentraciones superiores al 20% de CO2: «Unas cantidades incompatibles con la vida»

INVOLCAN explica que "durante la erupción y mientras había penacho, los gases eran emitidos por el volcán y se recomendaba a la población refugiarse en sus casas para protegerse de ellos, pues la fuente era el volcán. Sin embargo, en el caso de Puerto Naos, la fuente del CO2 no es sólo exterior, sino también interior".

El problema de la calidad del aire en La Bombilla y Puerto Naos debido a las concentraciones anómalas de dióxido de carbono (CO2) continúa. Por esta razón, el Instituto Volcanólogo de Canarias (INVOLCAN) sigue recordando a la población que «se han registrado concentraciones superiores a los 200.000 ppm, es decir al 20%, unas cantidades que son incompatibles con la vida» así como la importancia de que los ciudadanos se sigan informando a través de la Red Internacional de Expertos sobre Riesgos Volcánicos para la Salud (IVHHN) y sobre el impacto de concentraciones anómalas de CO2 en el aire ambiente sobre la salud.

 

En estas zonas, donde se registran concentraciones anómalas de dióxido de carbono (CO2), se genera una reducción de las concentraciones de O2, «habiéndose llegado incluso a registrar en algún punto en concreto de la zona valores de 13-14% de oxígeno (O2)», explica INVOLCAN.

El grupo de I+D del ITER, ahora formando parte del INVOLCAN, lleva desde finales del siglo XX monitorizando las emanaciones difusas de dióxido de carbono (CO2) en el volcán Cumbre Vieja (220 km2) y lo hace con una metodología e instrumentación ampliamente aceptada por la comunidad científica internacional experta en esta temática. Desde finales del siglo pasado, personal científico del INVOLCAN ha publicado numerosos trabajos en revistas científicas de impacto –incluyendo la prestigiosa revista Science– realizados sobre esta temática en sistemas volcánicos de los 5 continentes. Asimismo, INVOLCAN, resalta que «durante estos últimos 25 años nunca hemos registrado estas emanaciones difusas anómalas de CO2 en las zonas de La Bombilla y Puerto Naos».

En cuanto a las leyes de la física, INVOLCAN recuerda que la ley de Boyle «establece que la presión de un gas en un recipiente cerrado es inversamente proporcional al volumen del recipiente, cuando la temperatura es constante. El sistema de saneamiento de Puerto Naos está conformado por pozos y tuberías, que en la actualidad están llenos de gas. Si metemos agua en el sistema, disminuimos el volumen del gas y aumentaremos su presión, aumentando el problema del CO2. Como el CO2 seguirá saliendo hasta que la naturaleza lo determine, meter agua en el sistema solo complicaría más la situación».

INVOLCAN reitera que en algunos inmuebles de Puerto Naos se han registrado concentraciones de dióxido de carbono (CO2) superiores a los 250.000 ppm (25%) mientras que en el exterior estos niveles eran inferiores a los 5.000 ppm (0,5%): «Durante la erupción y mientras había penacho, los gases eran emitidos por el volcán y se recomendaba a la población refugiarse en sus casas para protegerse de ellos, pues la fuente era el volcán. Sin embargo, En el caso de Puerto Naos, la fuente del CO2 no es sólo exterior, sino también interior», continúa explicando el Instituto.

Del mismo modo, concluyen que la información que aportan las trampas alcalinas es muy importante ya que «nos indica y delimita las zonas de mayor absorción de CO2 por la trampa alcalina y por ende las zonas donde hay más CO2», explicando que es vital para cualquier protocolo de seguridad que se establezca.