La colada al sur de la montaña de La Laguna afecta a nuevos terrenos
La unión de las coladas 4 y 7 en el día de ayer, que afectaba 8 hectáreas más, ha llevado a que la lava siga fluyendo por el sur de la montaña de La Laguna, afectando a nuevos terrenos que habían sobrevivido, hasta ahora, al paso de las coladas.
Este lunes, la ceniza sigue afectando a la operativa del aeropuerto de La Palma, ya Binter ha emitido un comunicado en el que informa de la suspensión de sus vuelos con la isla hasta las 13:30 horas.
La columna de ceniza emitida por el 🌋 de Cumbre Vieja esta mañana vuelve a ser densa y se dirige hacia el norte con lo que el tráfico aéreo va a ser muy complicado. pic.twitter.com/2ZtmPfzGaE
— 🏳️🌈Rubén López 🇪🇸 (@rubenlodi) November 22, 2021
Asimismo, los accesos por la carretera sur hacia la costa y los barrios evacuados se encuentran cerrados por la mala calidad del aire. Mientras que los accesos a la costa del Valle de Aridane por vía marítima sí están disponibles.
En la rueda de prensa de este domingo, Miguel Ángel Morcuende, director técnico del PEVOLCA, insistió en la necesidad de cumplir las restricciones de acceso a las zonas evacuadas que establece el Comité Director del PEVOLCA según los niveles de gases que se detectan en esas áreas y que son monitorizados permanentemente. En este sentido, destacó que el principal objetivo del PEVOLCA es velar por la seguridad de las personas, de ahí que se limite la entrada a esas zonas si se detectan concentraciones que pueden ser lesivas para la ciudadanía.
Estos indicadores, junto a la evolución de las coladas y el estado de los accesos, son los que pueden permitir la entrada de vecinos y personal de emergencias a las zonas evacuadas o de exclusión, siempre que sean seguras. En esta línea, la dirección del PEVOLCA recordó además que el acceso a las zonas evacuadas debe hacerse de manera organizada y cumpliendo con las medidas de autoprotección, es decir, el uso de las mascarillas FFP2 en toda la zona afectada y gafas protectoras, sobre todo, cuando se realicen labores de limpieza de viviendas y azoteas para evitar el contacto de las cenizas con los ojos.