La mitad de los asmáticos en Canarias no están adecuadamente controlados

El asma es una enfermedad respiratoria crónica que constituye un importante problema de salud pública, debido a su alta prevalencia y cifras de morbilidad y mortalidad.  Aunque la prevalencia de la enfermedad es muy heterogénea entre las diferentes comunidades autónomas españolas, no es de extrañar que la prevalencia en Canarias sea mayor, por su localización geográfica, su clima subtropical, las temperaturas estables durante todo el año y el alto nivel de humedad permanente. 

Resulta especialmente perjudicial que en la actualidad exista desconocimiento y confusión en el manejo del paciente asmático en Atención Primaria, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, además de no existir protocolos sencillos de derivación a atención especializada, donde habitualmente se remiten los casos más graves, que son aquellos que requieren muchos tratamientos para poder controlar la enfermedad y suponen un gasto mucho mayor para la sanidad pública.

De hecho, un asmático grave puede llegar a triplicar el gasto de un asmático leve según un estudio de coste económico realizado en España (959 euros anuales para asmáticos leves frente a 2.635 euros en asmáticos graves), pero el que ambos se encuentren mal controlados va en detrimento de la salud del paciente y de que este pueda llevar una vida lo más normal posible. Con los tratamientos actualmente disponibles, la mayor parte de los asmáticos podrían alcanzar el control de la enfermedad, sin sufrir alteraciones significativas en sus actividades ordinarias, aunque habitualmente no se logra este control debido a factores como la falta de diagnóstico y seguimiento y/o la falta de adhesión terapéutica, lo que genera que más del 50% de los asmáticos esté mal controlados incluyendo a los pacientes con asma grave. 

Para proponer una solución a esta situación, la Asociación Canaria de Neumología y Cirugía Torácica (NEUMOCAN) junto otras cuatro sociedades científicas canarias (SOCAMFYC, SEMERGEN, SEMG y SCAIC), tres de ellas de atención primaria y una de atención hospitalaria (Alergología), presentaron hoy una propuesta simplificada de los criterios de derivación en asma, con pautas de actuación en el tratamiento y seguimiento del paciente asmático en Canarias, con el objetivo de facilitar su implementación en atención primaria y de esta manera,  agilizar la atención de estos pacientes, mejorando la calidad asistencial.

En una rueda de prensa celebrada en el Colegio de Médicos de Las Palmas, Hemily Izaguirre, presidenta NEUMOCAN, y Carlos Cabrera, vicepresidente de NEUMOCAN, en representación de las cinco sociedades científicas canarias, presentaron los resultados de un artículo científico sobre el Esquema de Derivación recomendado (con pautas de actuación), publicado este mes de septiembre, que trasladarán también al colectivo médico en un segundo encuentro el mismo día. “Con esta propuesta se busca ayudar y dar herramientas a los médicos de atención primaria implicados en el manejo del paciente asmático (de todo tipo, no solo el grave), ya que en muchas ocasiones estos son los primeros que pasan el filtro y habitualmente los únicos que los atienden”, subrayaron los responsables de NEUMOCAN.

Los especialistas consideran que, de aplicarse estas recomendaciones por parte del Servicio Canario de la Salud, los médicos de Atención Primaria podrían detectar los motivos por los que el paciente puede estar mal controlado, ajustar su tratamiento, controlar la periodicidad de visitas de cada paciente, podrían tener un mayor conocimiento sobre su control, sobre el diagnóstico y, sobre todo, detectar cuándo es el momento de remitirlo a un especialista por su falta de control.  Las medidas, afirman, permitirían agilizar la atención, disminuir los plazos de espera en las consultas y, en definitiva, mejorar la calidad asistencial de todos los pacientes asmáticos y ahorrar costes a la Seguridad Social, evitando además la saturación del sistema y optimizando los recursos.

Según la Encuesta Nacional de Salud 2020 (últimos datos de los que se disponen), el número de personas de 16 y más años afectadas por asma en Canarias fue de 54.000, lo que representa el 3,5% de la población adulta de las islas. El asma fue más frecuente en las mujeres (4,1%) que en los hombres (2,9%), y en el grupo de edad de 16 a 44 años (4,3%). La isla con mayor proporción de personas adultas con asma fue Gran Canaria (3,9%), seguida de Tenerife (3,5%) y Lanzarote (3,4%). Las islas con menor proporción fueron La Gomera (2,6%), El Hierro (2,7%) y La Palma (2,8%). El dato se refiere a casos diagnosticados, por lo que las sociedades médicas del sector en Canarias estiman que en el Archipiélago la prevalencia es superior que la del resto de España, es decir, que está por encima de ese 5% nacional preestablecido, ya que en las islas hay un factor detonante que es el alto índice de alergia, y estudios previos que ya han demostrado una mayor prevalencia (por encima del 15%) que en el resto del territorio nacional.

Un dato claro del infradiagnóstico que hay en el Archipiélago, es que en lo que respecta a pacientes con asma grave, Canarias es la que más prescribe de toda España anticuerpos monoclonales con un 20,3%, seguida de Andalucía con un 19,4% (estos son los tratamientos más avanzados para tratar el asma, que ya es la última herramienta para controlar a estos pacientes). El resto de las regiones de España están en torno al 13-11%, esto quiere decir que si usamos en mayor proporción estos fármacos, casi un doble, es viable pensar que en las Islas existe mayor prevalencia de asma, (no solo de Asma Grave), según queda reflejado en el estudio conocido ‘Tratamiento con anticuerpos monoclonales para el asma grave no controlada en España: mapa analítico.

El 80% del presupuesto total del asma en España está dedicado al tratamiento del paciente grave.  El coste medio para asmáticos leves está establecido en 959 euros anuales en España, frente a unos 2.635 euros anuales para asmáticos graves. 

El gasto medio por paciente al año en España es de 1.726€, considerando los costes directos e indirectos. De esta cantidad, el 88,8% se destina a recursos sanitarios y el 11,2% a recursos no sanitarios. El coste varía según la edad y la severidad del asma, siendo mayor en los pacientes mayores de 65 años y en los que tienen asma grave.Asma leve: El coste medio anual por paciente con asma leve es de 959 euros. Esta cifra se obtiene al sumar los costes directos e indirectos asociados al asma leve intermitente, que es la categoría de gravedad más leve según el estudio.

Asma grave: El coste medio anual por paciente con asma grave es de 2.635 euros. Esta cifra se obtiene al sumar los costes directos e indirectos asociados al asma grave, que es la categoría de gravedad más grave según el estudio.

*Estos datos se basan en un estudio realizado con 627 pacientes de toda España, con diferentes grados de severidad del asma, y que evaluó el impacto económico del asma desde la perspectiva de la sociedad y del Sistema Nacional de Salud.

CONDICIONES CLIMATOLÓGICAS DEL ARCHIPIÉLAGO

Se ha estudiado que la ubicación geográfica y características climatológicas del Archipiélago favorecen que la tasa de prevalencia del asma pueda ser muy superior a la nacional, un factor estrechamente relacionado con la alta tasa de alérgicos, un detonante para el asma. 

El último estudio de prevalencia realizado en las Islas en 2011: ‘’Alta prevalencia de asma y atopia en Canarias’, sobre una muestra de 593 personas de las Palmas y Tenerife, mostró un índice del 4,2% de asma y de hiperreactividad bronquial del 14% (síntomas de asma), siendo el índice de alérgicos de alrededor del 40% (principalmente a los ácaros…). 

PORCENTAJE DE INFRADIAGNÓSTICO

ÁREA DE MEJORA: No hay estudios específicos para saber qué porcentaje de infradiagnóstico existe y el número de pacientes  que al no estar bien controlados ni tratados, acuden con frecuencia a las urgencias de atención primaria u hospitalarias. El diagnóstico de asma se basa en síntomas sugestivos (tos, disnea, sibilancia y opresión torácica, entre otros) y se confirma con una espirometría, por eso no se puede diagnosticar a un paciente solo por sus síntomas, sino que hay que confirmarlo con una prueba objetiva (el GOLD estándar es la Espirometría con prueba broncodilatadora). Este nuevo algoritmo ayudaría a mejorar el seguimiento y a controlar mejor los datos existentes al menos en el SCS.