La palmera Valeria Castro enamora tras su paso por El Hormiguero 3.0
La cantante palmera Valeria Castro sigue creciendo musicalmente en el panorama español, en esta ocasión con su primera visita al programa de Atresmedia El Hormiguero 3.0 ayer 8 de marzo. Allí, la artista interpretó la canción Guerrera, de su nuevo EP denominado Chiquita, que dejó fascinados a todo el público, al presentador Pablo Motos y a todos los espectadores de España.
Pablo Motos tenía preparado un programa entretenido para la palmera. Jugó con los personajes Trancas y Barrancas a adivinar el precio de algunos objetos, conoció de primera mano las características de una tarántula y vislumbró un espectáculo con pirotecnia. En su entrevista, además, Motos le preguntó por la situación de La Palma tras la erupción volcánica y Castro aseguró que «la gente palmera es muy luchadora y saldremos adelante».
Castro, con tan solo 22 años, ya ha interpretado canciones junto a Rozalén o ha compartido escenario con Melendi. Además, ha sido reconocida y nominada a la mejor artista revelación alternativa en los Premios Odeón.
Los inicios de Valeria Castro
El 28 de abril de 1999 nació en la isla de La Palma, Valeria Castro, una niña que, desde muy pequeña, empezó a mostrar gran interés por la música. Castro inició su formación en la Escuela Insular de Música de La Palma, donde dio sus primeras clases de ‘Música y Movimiento’ junto con su hermana gemela, Paulina. Sin embargo, fue a los 10 años cuando tomó la decisión de ser cantante, un sueño que compaginó tiempo después con una carrera universitaria en Biotecnología en la Universidad Politécnica de Madrid.
Alejandro Sanz apostó por ella
Al igual que muchos artistas de su generación, Valeria se dio a conocer en redes sociales versionando canciones de otros artistas como Rosario, Pereza, Jarabe de Palo, Chico Novarro o Mercedes Sosa. En 2017, Alejandro Sanz compartió en su cuenta personal de Twitter una de las covers de la cantante, que acompañó con un significativo texto: «Cuando se unen talento y dulzura suceden cosas como ésta».
Su primer trabajo discográfico ‘Chiquita’
Con 18 años, Valeria fichó por la discográfica multinacional ‘Warner Music’ con la que firmó un proyecto de homenaje a canciones de las décadas de 1990 y 2000, de la mano de su guitarrista y violinista, Alberto Torres.
En 2020, Castro lanzó su primer sencillo ‘Ay, amor’, una canción que critica la hipocresía frente a la inmigración y que nace como el primero de los seis temas que componen su primer EP ‘Chiquita’, nombre con el que se llama coloquialmente a la isla de La Palma, su lugar de origen.
Las canciones ‘Culpa’, ‘Cómo te voy a olvidar’, ‘La corriente’, ‘Cuídate’ y ‘Guerrera’, conforman su trabajo completo, el cual la ha consolidado como una de las grandes promesas de la música, acumulando el millón de reproducciones en Spotify y alrededor de 300 mil oyentes mensuales en distintas plataformas musicales.
Su familia, una de las más afectadas por el volcán de La Palma
La joven de 22 años se crió en Los Llanos de Aridane. «El volcán nos ha tocado muy de cerca, pero gracias a la solidaridad de los vecinos, todos lo estamos superando. Aunque también es verdad que queda muchísimo trabajo por delante, hay mucho por reconstruir. Es una pena que al apagarse el volcán, se hayan apagado las cámaras de televisión. Los medios dijeron que no se olvidarían de nosotros, pero se han olvidado», denunció la artista públicamente.
La cantautora, que participó en el concierto solidario ‘La música con La Palma: más fuertes que el volcán’, grabó su primer videoclip ‘Ay amor’, en una de las playas de su tierra, un entorno también destruido por el volcán.
Muy arraigada a su tierra
«Nací en La Palma, que es una de las islas menores de Canarias, y es también por eso mi sentimiento de pequeñita. Saber de dónde vienes, cuando se trata de un sitio pequeño, es saber también que tienes que crecer desde más abajo. Empecé estudiando en una escuela de música de allí y, si no hubiese crecido ahí, quizás mi amor por la música no sería el que es hoy», confesó en la revista ‘Vogue’.
«Nunca reniego de dónde vengo y de mis orígenes porque son los que me han hecho ser como soy hoy. Las cosas no son fáciles, tienes que moverte, pero nunca olvidar de dónde vienes. Es lo que te hace mantener los pies en la tierra», concluyó.