La Reserva de la Biosfera La Palma pide que se trabaje en la eliminación del arruí de La Caldera

57

El Consejo de Participación de la Fundación Canaria Reserva Mundial de la Biosfera La Palma, órgano de naturaleza consultiva, informativa y asesor, formado por 16 entidades con el objetivo de facilitar la participación de la población insular, a través del tejido asociativo, en los aspectos relacionados con el compromiso ético que supone el reconocimiento internacional de la isla de La Palma como Reserva Mundial de la Biosfera, se reunió, en fechas recientes, para tratar temas de interés general para La Palma, teniendo presente la situación actual de crisis por la pandemia del COVID-19.

La sesión se inició repasando la actualidad de la Fundación y el trabajo realizado, con el informe de la Dirección Ejecutiva relativa a la actividad de la institución centrada en el periodo relativo al primer semestre del año en curso.

Posteriormente se procedió a tratar temas específicos como la proliferación del arruí, la instalación del TMT en la isla y la aplicación de los ODS y la Agende 2030 por parte del Cabildo Insular de La Palma. También a petición de Miguel Martín, presidente de ASPA, se incluyó en el orden del día la problemática de la proliferación del Pino Radiata en zonas sensibles como la Hilera de La Cumbre o la zona de la Pared Vieja en el municipio de Breña Alta.

Con respecto al arruí, hubo unanimidad dentro del consejo para apremiar a las partes implicadas en la búsqueda del consenso que intente controlar esta especie invasora en la isla, que está afectando no sólo a la flora, sino deteriorando el suelo de los espacios por donde transitan y añadiendo problemas de seguridad a las personas, recordándose que el Plan de Uso del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente establece la eliminación total de la especie en el parque.

Con respecto también a la instalación del TMT en las cumbres de la Isla, se estableció el apoyo total al mismo, haciendo hincapié en que se cumplan las premisas emitidas por el informe preceptivo que la Fundación realizó en su momento en el que se dejaba clara la necesidad de realizar una ordenación que tenga en cuenta los condicionantes ambientales y ecosistémicos, respetando el patrimonio arqueológico.

Para finalizar, se instó por parte del Consejo de Participación a la Fundación a que iniciara los trámites oportunos que concluyan en la eliminación del pino radiata en zonas de especial sensibilidad paisajística como la Hilera de la Cumbre y la Pared Vieja, sustituyéndola por especies de la laurisilva que eviten el impacto paisajístico que en la actualidad ofrece la zona con el desarrollo de esta especie.

www.eltime.es