Las desaladoras no convivirán con los habitantes de Puerto Naos
Los niveles de los gases en la zona de El Remo, Puerto Naos y La Bombilla son aún nocivos para la salud y no bajan, así lo confirmaron los científicos y técnicos en la reunión celebrada el pasado 8 de febrero en Los Llanos de Aridane con los vecinos y vecinas de la costa. «La comunidad científica no puede determinar cuándo podrán regresar a sus casas», pero lo cierto es que la vuelta no está próxima. Sin embargo, este retraso da margen de actuación para realizar las obras de conducción del agua desde Tazacorte hasta Puerto Naos y desmontar las desaladoras, tal y como señaló el consejero de Aguas del Cabildo de La Palma, Carlos Cabrera, en los micrófonos de Onda Cero La Palma.
Las desaladoras no pueden convivir con los vecinos y vecinas de Puerto Naos y ese es el objetivo que se quiere alcanzar con las obras que se están realizando. Culminadas las actuaciones en Cuatro Caminos, falta por ejecutar las obras en Hoyas – El Remo. «Una vez tengamos suficiente agua en esa zona, no es necesario mantener las desaladoras», indicó Cabrera y además recalcó que «es un tema que ya ha transmitido en las reuniones con los vecinos de la costa del Valle», pues la instalación de las desaladoras fue una solución coyuntural.
Una tercera desoladora viene en camino
A las dos desaladoras que se encuentran instaladas en Puerto Naos desde la erupción volcánica, se les sumará próximamente una tercera, debido a que «una de ellas no ha funcionado como debería haberlo hecho», por tanto, «es necesaria su instalación hasta que obtengamos esa nueva fuente de agua desde Tazacorte», explicó el consejero de Aguas del Cabildo de La Palma.
No obstante, aunque se desinstalarán cuando el agua llegue a Puerto Naos, Cabrera confirmó que ya se ha solicitado a la Dirección General de Ordenación del Territorio Aguas del Gobierno de Canarias que una de ellas -la más nueva y la mejor- se mantenga permanentemente en la isla de La Palma, como solución a situaciones puntuales. «Tenemos que ser previsores, buscar y explotar otros acuíferos y conjuntamente aportar más agua» y puso como ejemplo de esa diversificación la estación de aguas residuales de la zona de Los Llanos y El Paso, que ya se ha contratado su proyecto.
Sobre la ubicación de esa desoladora que se quedaría en La Palma, Cabrera indicó que existen ya algunas propuestas, como Fuencaliente, donde, «se podría aprovechar esa desalación para no tener que extraer agua de los pozos o para acompañar la aportación hídrica que podría estar recibiendo esa zona si fuera insuficiente o si los caudales disminuyen.»