Lluvia, truenos, relámpagos, temblores y desbordamientos, todo en una misma noche en La Palma

El PEVOLCA, ante la alta probabilidad de lluvias que podrían producir flujos de lodo en su contacto con la ceniza, ha emitido una serie de recomendaciones para la población palmera. 

Fuente: IGME

Ayer, parecía que iba a ser un día tranquilo, en lo que a la erupción volcánica se refiere. Amanecía el cielo cubierto de nubes que presagiaban una lluvia inminente, preocupaba, sobre todo, lo que pudiera ocurrir con la acumulación de cenizas, por eso, los vecinos y vecinas de la zona de exclusión, solicitaban con ahínco en una reunión en el PMA el miércoles ,que se les dejara parar para poder limpiar sus azoteas.

 

Los indicadores de la erupción volcánica parecían débiles, sobre todo, el tremor. Sin embargo, a las 09:00 horas, tal y como explica el vulcanólogo del IGN, Rubén López, «una fuente de lava en la ladera suroeste» apareció. «Duró unos minutos», apostilla. Ya al mediodía conocíamos que la lava estaba destruyendo nuevas zonas, entre ellas, la urbanización del Corazoncillo y el cementerio de Las Machas. La lava, muy fluida, avanzaba a gran velocidad. Por la tarde, INVOLCAN confirmaba una nueva fisura al sur del cono volcánico y sobre la medianoche se producía un desbordamiento del lago de lava del punto de emisión de la ladera oeste, visible desde Tajuya.

A esta combinación de infortunios volcánicos se le sumó durante la noche una abundante lluvia, truenos y relámpagos, que se llegaron a mezclar con un terremoto de 4.8 de magnitud y de intensidad IV-V que se sintió en toda la isla y en La Gomera, El Hierro y Tenerife.
La Palma permanece en aviso amarillo por lluvias. Tanto es así que hoy, 26 de noviembre, debido al riesgo de lluvias fuertes y ante la posibilidad de que se produzcan escorrentías y derrumbamientos, se ha suspendido el acceso por la carretera del sur tanto a vecinos como a agricultores.
La nube de ceniza sigue dificultando la operatividad del aeropuerto de La Palma, casi una semana después.
Recomendaciones
El PEVOLCA, ante la alta probabilidad de lluvias que podrían producir flujos de lodo en su contacto con la ceniza, ha emitido una serie de recomendaciones para la población palmera.
Ante la probabilidad de lluvias intensas, la acumulación de cenizas y piroclastos puede posibilitar la formación de flujos de lodo con una enorme fuerza mecánica (pequeños lahares) en zonas de fuerte escorrentía. Se generan cuando los materiales emitidos durante la erupción se mezclan con el agua y forman flujos que se mueven pendiente abajo.Las lluvias pueden removilizar estos materiales depositados en las zonas afectadas por la erupción y, suceder dichos flujos de lodo a través de la pendiente natural del terreno.Puede variar en tamaño desde unos pocos metros hasta cientos de metros de ancho. Puede viajar muy rápido o muy lentamente, dependiendo de la cantidad de agua contenida en la mezcla. 
Cómo prevenir y actuar
  • Evite caminar por barrancos, vaguadas o cauces tanto naturales como artificiales.
  • No transite en zonas de cauce o al pie de fuertes pendiente.
  • Si se ve sorprendido por una escorrentía o flujo de lodo, resguárdese en un lugar alto.
  • No lleve a cabo desplazamientos y si los hace, evite circular por las zonas próximas al volcán en donde existan acúmulos de material (depósitos de ceniza y piroclastos).
  • Utilice tan solo las vías de comunicación fijadas por las autoridades.
  • En caso de emergencia no dude en llamar al 1-1-2.