Los cambios en la erupción se relacionan con «una disminución del contenido de gas y menor aporte de material»

Se estima que el volcán ha podido expulsar 46,3 millones de metros cúbicos, que ha recorrido 237,5 hectáreas, destruido 513 edificaciones y 18,9 kilómetros de carreteras.

El aparente «parón» del volcán de Cumbre Vieja, ha acaparado toda la atención durante la mañana de este lunes. María José Blanco, directora del ING, ha explicado en la rueda de prensa, posterior a la reunión del Comité Director del PEVOLCA que, «los cambios que se han observado en el comportamiento visible de la erupción pueden estar relacionados con un cambio en el conducto que alimenta esta erupción y puede deberse a una disminución del contenido de gas, así como a un menor aporte de material disponible por debajo de la entrada al sistema».

 

Respecto al avance de la lava, «sigue habiendo dos coladas, la del sur tiene una velocidad muy baja y la del norte se ha dividido en el entorno de la montaña de Todoque en dos dedos: el que va por el norte se encuentra en una pendiente importante, pero se ha ralentizado y probablemente rodee esta montaña, uniéndose con la colada del sur, que sí avanza a mayor velocidad, porque está en una vaguada con dirección este-oeste».

La erupción volcánica en números

Por el momento, son 5800 las personas que ha sido evacuadas, mientras que 300 se encuentran confinadas en diferentes barrios de Tazacorte, ante el peligro de una posible llegada de la lava al mar. Se estima que el volcán ha podido expulsar 46,3 millones de metros cúbicos de lava, que ha recorrido 237,5 hectáreas, destruido 513 edificaciones y 18,9 kilómetros de carreteras.