Los fondos marinos de La Palma, singulares y atractivos para la ciencia, tras la erupción
Este 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos con el fin de recordar la importancia de su papel en la vida cotidiana, pues son los pulmones de nuestro planeta, una fuente importante de alimentos y medicinas y una parte fundamental de la biosfera. En La Palma, pese a las nefastas consecuencias que la erupción volcánica ha tenido en la Isla, los fondos marinos han cobrado una mayor singularidad y han despertado la curiosidad de la ciencia, debido a la llegada de la lava al mar, formando los diferentes deltas lávicos.
Tanto es así que, la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de La Palma, que dirige María Rodríguez, y la Universidad de La Laguna ya colaboran para poner en marcha un programa para el desarrollo de actividades de divulgación, formación e investigación sobre los ecosistemas marinos de la Isla, que comenzará este año, donde muchas de las acciones girarán en torno al proceso eruptivo que ha configurado un nuevo paisaje submarino en la costa de Tazacorte. Sobre este asunto, Rodríguez destacó que “el equipo de trabajo dará a conocer al pueblo palmero los principales impactos que la erupción volcánica ocasionó sobre los ecosistemas marinos de esta parte de la Isla, y cómo está siendo el proceso de recuperación de su biodiversidad”.
En este marco colaborativo profesorado y profesionales de la investigación de los grupos BotMar (Botánica Marina) y Ecomar (Ecología de Comunidades Marinas y Conservación) de la Universidad de La Laguna llevarán y harán partícipes de su trabajo e investigaciones a la sociedad palmera.
Los fondos marinos de La Palma presentan singularidades fruto de su reciente vulcanismo que los hacen ser muy atractivos para la ciencia. En este sentido, existen en la costa de Fuencaliente unos afloramientos de aguas ácidas que están siendo utilizados para predecir el impacto de la acidificación en los océanos. Por otro lado, en los deltas lávicos el equipo de investigación desarrolla un estudio a largo plazo sobre el proceso de colonización y fundación de los ecosistemas.
Tras el cese de la emisión de magma y el enfriamiento de las coladas tras la reciente erupción volcánica en La Palma, la vida ha surgido rápidamente en los ambientes intermareales y sublitorales de los deltas lávicos.
Pero, sin duda, los cambios más notables han tenido lugar en las comunidades de macroalgas. De momento, una comunidad de especies primocolonizadoras se ha establecido tanto en el intermareal como en el sublitoral. Se trata de organismos “especializados” en ocupar rápidamente los sustratos libres, especies de larga dispersión de sus propágulos y capaces de generar varias generaciones en un corto espacio de tiempo. Tras estas especies, lo esperado es que vayan llegando a la zona propágulos de especies más tardías que poco a poco irán constituyendo las comunidades finales en la sucesión, probablemente similares a las que ahora existen en otras localidades rocosas de la isla.
Los investigadores están muy interesados en conocer estos procesos fundacionales de las comunidades de macroalgas, tanto en términos de diversidad y estructura de las comunidades como en la estructura genética de las poblaciones, para lo que se ha diseñado un programa periódico de muestreos en la zona. Los investigadores no encontraron anomalías de temperatura y pH del agua en las localidades estudiadas, pero si observaron que buena parte del frente de los deltas lávicos está aún constituido por material rocoso poco consistente,vulnerable a los procesos de erosión marina, por lo que es previsible una remodelación de estos ambientes rocosos en los próximos años.
Pero el interés no solo surgía a raíz de la llegada de la lava al mar, ya el 21 de septiembre de 2021, solo dos días después de que comenzara la erupción, zarpaba del puerto de Vigo el buque oceanográfico Ramón Margalef rumbo a La Palma para dar apoyo al estudio y seguimiento de la erupción volcánica. Ya en La Palma, estudiaron la llegada al mar de la colada volcánica y obtuvieron muestras del fondo marino, de agua y de organismos para tener una imagen completa del funcionamiento del sistema volcánico de La Palma y evaluar los efectos de la llegada de la lava en el ecosistema marino. Por otro lado, se estudió la posible existencia de focos de emisión bajo el agua que pudieran emitir gases o lava. Para ello, en primer lugar, mediante el uso de ecosondas, se realizaron cartografías de muy alta resolución para identificar y caracterizar estructuras asociadas a procesos activos y analizar la deformación sobre la morfología del terreno. Y en segundo lugar, se realizó un estudio de las propiedades físico-químicas del agua para detectar anomalías y la posible existencia de flujos hidrotermales o magmáticos.
A través de este estudio, que supuso un gran esfuerzo logístico y de organización en los ajustados calendarios de los buques oceanográficos del IEO, aportó información complementaria sobre el desarrollo del episodio eruptivo en la isla de La Palma, permitiendo tener una imagen más completa del funcionamiento del sistema volcánico de la isla de La Palma, y generando conocimiento científico a partir del cual se puede contribuir a mejorar los sistemas predictivos y de alerta temprana que contribuirían a minimizar el impacto de estos fenómenos naturales sobre poblaciones e infraestructura.