Más de 12 mil multas a turistas en La Palma cada año, en un solo radar

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Dicen los cuerpos de seguridad de La Palma que casi el 90% de las multas que registra el radar fijo más activo de Canarias, ubicado en la carretera que conecta las dos mayores poblaciones de la Isla (LP-3), a la altura del Centro de Visitantes de la Caldera de Taburiente (El Paso); se le imponen a los foráneos o turistas que transitan por esta vía. Así, más de 12.000 visitantes caen en la trampa de 50 kilómetros por hora en una recta que “invita” a conducir a 80/90 Km/hora a la salida del Túnel de la Cumbre.

En total, este malicioso radar, el más rentable desde hace más de una década en Canarias, impuso en 2019 un total de 14.096 multas por “excesos” de velocidad (900 más que en 2018). Ir a 60km/hora supone una multa mínima de 80 euros. A ese mínimo, la recaudación ascendería a casi 1,2 millones de euros en el año 2019.

Las multas de este radar son casi el 55% de las sanciones por excesos de velocidad que ha impuesto la Dirección General de Tráfico en toda la Provincia de Santa Cruz de Tenerife en 2019, que ascienden a 26.981 multas. Esto con todos los radares fijos, estáticos y dinámicos repartidos por las Islas. El de La Palma es sin duda, con gran diferencia, el radar que mantiene económicamente el sistema.

El punto kilométrico 20 de esta carretera LP-3 en El Paso limita la velocidad a 50 km/hora en una zona con las rectas más largas de la comarca oeste de la Isla, justo al salir del túnel de la Cumbre en dirección a Los Llanos de Aridane. Cierto es que varias señales advierten de que la velocidad está controlada por radar e informan de que esta debe reducirse de forma progresiva. Muchos residentes en La Palma conocen la ubicación del equipo y circulan de forma adecuada. Pero no ocurre lo mismo con miles de turistas que visitan la Isla Bonita cada año.

Lo curioso, además, es que las 14.096 multas registradas en este radar en 2019 doblan las que el instrumento registró en 2017, que fueron 7.335 casos. Así se desprende de los datos divulgados por Automovilistas Europeos Asociados (AEA). Eso significa que en dos años casi ha duplicado su registro de infracciones.

Teniendo en cuenta que en La Palma apenas se llega a las 15 mil camas alojativas; prácticamente, no hay turista que escape a la trampa del radar del Centro de Visitantes de La Caldera de Taburiente. Es una garantía de ingresos, casi una tasa turística por conducir en la Isla Bonita.

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