«Me abstengo», por no decir «me escondo»

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Sin entrar a valorar posicionamientos sobre si se debe apoyar o no la extensión del Estado de Alarma otros 15 días. Allá cada cual con su conciencia y cada ideólogo con su estrategia. Lo importante para los ciudadanos es saber donde está cada cual: un SÍ se entiende como estar de acuerdo con la gestión que el Gobierno Central ha hecho de la crisis sanitaria o como un «no me convence tu gestión pero se que es necesario alargar el control central»; mientras que un NO es estar en desacuerdo con la gestión o considerar que no es necesario extender más control desde el Gobierno central. Pero, ¿me puede explicar alguien, sin verborrea política, qué significa la abstención que ha decidido y anuncia el Comité Permanente de Coalición Canaria?

¿Acaso no tiene posición?. Es un NO que no quiere que aparezca con un NO, o es un SI que no quiere que se reconozca como un SI. ¿Cómo se le explica eso a un ciudadano, dígase un canario, que les haya votado para que defendiera a sus Islas en la Cámara? Al parecer, cuando más hacía falta una posición firme, «la única voz de los canarios en Madrid» (así lo han considerado desde la propia CC siempre) parece haberse quedado afónica. O sea, ha preferido no pronunciarse a favor o en contra mediante el sistema de registro del voto como única prueba válida de la acción política (sin discursos que maquillen). En el peor momento de nuestra historia democrática, se abstienen; se lavan las manos para librarse del coronavirus… ¿a qué me recuerda esto?

Jamás he entendido una abstención a niveles políticos más allá de un “posicionamiento estratégico”. No se sostiene en un ayuntamiento, cuando es el escalón más bajo de la política, en donde se debaten muchas veces algunas nimiedades que terminan en abstenciones que te hacen pensar sobre la necesidad de estar pagando algunos sueldos, comisiones por asistencia a plenos o dietas de grupos. Cuanto menos, se puede comprender ese tipo de voto al máximo nivel administrativo del país y ante el que posiblemente sea uno de los asuntos más relevantes, si no el más, de los que se han debatido desde la constitución de ese Congreso.

Abstención. Vayamos al diccionario de la Real Academia Española (RAE). Copia textual para que no se traiga a equivoco, con dos acepciones:

f. Acción y efecto de abstenerse. Abstenerse: No participar en algo a que se tiene derecho, p. ej., en una votación.
f. Der. En los procedimientos judiciales o administrativos, acto mediante el cual la autoridad o funcionario llamado a resolver un asunto, se aparta de su conocimiento por tener alguna relación con el objeto de aquel.

Al parecer, según la RAE, la abstención pertenece, como derecho, al ciudadano a la hora de votar (esto es el derecho a no participar). Pero cuando se trata de un cargo público (autoridad o funcionario), lo que significa es “se aparta por tener relación con el objeto”. Si seguimos los designios de nuestra máxima institución linguística, ¿de qué se aparta Coalición Canaria? ¿del problema? Pues todo dicho. En resumen, no quieren pagar la factura política que supondrá ese voto cuando toque saber quién tenía razón en este terrible asunto.

Luego, la nota enviada a la prensa puede maquillar lo que se considere desde el gabinete político de un partido: “No respaldamos medidas unilaterales; ignoran a las autonomías; no se puede alargar indefinidamente; se deben recuperar las competencias en las instituciones; no nos gustó la utilización de la Provincia y no de la Comunidad; no queremos que la desescalada sea gestionada desde Madrid, no resuelven el componente económico, no responden si Canarias puede usar el superávit; nos enteramos de todo por ruedas de prensa…”. Pero, leídos los argumentos, uno se pregunta: y entonces, ¿por qué no votan que NO?… y te puede llevar a otra pregunta: ¿miedo al voto? ¿miedo a que rebrote el virus en manos de las autonomías y tu NO se convierta en responsable?

Pues vaya manera de representar a los votantes. Igual la diputada Ana Oramas se desplaza a Madrid, con dietas incluidas, solo para abstenerse. Si se abstiene, ya que no aporta, por lo menos que sea por vía telemática. Aunque, cualquiera sabe, antes de la sesión igual la diputada cambia el voto y desoye a su Comité otra vez (son 1.000€ de multa), como hizo en la investidura, evitando de nuevo otra abstención de CC.

Posdata: El político siempre nos dice cada 4 años… “debes votar, pronunciarte, decidir, porque si no no tienes derecho a quejarte…”. ¿What?

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