Ofrenda a San Miguel Arcángel Patrón de la Isla de La Palma

 Hace un año no pudimos celebrar tu fiesta como nos hubiera gustado, nos tocó estar luchando junto con los vecinos, afrontando, con el corazón en un puño, la mayor tragedia que nunca pensé tener que gestionar como presidente del Cabildo. Eran días en los que   la lava no paraba de arrasar casas, terrenos y sueños. Proyectos de vida que quedaban a expensas del recorrido de una lengua de lava y fuego que parecía querer acabar con todo.  Mirábamos como un volcán nuevamente sacudía los cimientos de nuestra isla generando dolor y desesperanza. Toda una isla, tu isla de San Miguel de La Palma, temblaba frente a una naturaleza ingobernable.  

 La fuerza de esa naturaleza es la que, en no pocas ocasiones durante este año, nos ha hecho caer en la cuenta de que no somos superhombres. De que nuestro empeño y voluntad no son suficientes para dominar la Tierra. Esa pequeñez que muchos sentimos ante el Volcán en Cumbre Vieja nos hizo elevar la vista para pedir la protección de nuestros patrones, y nos volvió a ser conscientes de la limitación de la condición humana.  

 Pero San Miguel la ofrenda de este año trae más de agradecimiento que de petición, porque ante la imponente furia del volcán, se impuso ante nosotros la fuerza de la solidaridad de personas de todos los rincones del mundo. Fueron días de lava y fuego, sí. Pero también días de empatía y solidaridad, de sentirnos queridos y acompañados.  

 Hoy traigo ante ti a todos los científicos que han colaborado, y siguen haciéndolo, durante toda la emergencia. Su trabajo fue crucial para salvar vidas y está siéndolo para continuar la recuperación de La Palma. Ellos durante meses han sido unos más de nosotros, conviviendo con los palmeros y haciendo que lo que era complicado de entender fuera accesible para todos. Para ellos y sus familias pido tu protección y sabiduría para que puedan guiarnos en la toma decisiones por las que esperan cientos de familias en lugares como La Bombilla y Puerto Naos.  

 Los cuerpos y fuerzas de seguridad, las Fuerzas Armadas, así como todas las organizaciones de Protección Civil que han velado por la seguridad de nuestra isla merecen nuestro agradecimiento y la protección de nuestro Patrón. Pido a San Miguel que de entendimiento a quien tenga que tomar las decisiones para que estos cuerpos y fuerzas de seguridad sigan presentes en nuestra isla.   

 San Miguel, el volcán también ha sido una oportunidad para darnos cuenta del enorme proyecto común que es España. Mientras los polideportivos de El Paso, Los Llanos o Tazacorte se colapsaban de solidaridad, los palmeros nos llenábamos de agradecimiento. Por mar, tierra y aire llegaba hasta nosotros el afecto de unos compatriotas que jamás nos han dejado solos. Para todos los que a lo largo de nuestro país han puesto en marcha infinidad de iniciativas solidarias, para los que llegaron hasta nuestra isla como voluntarios y para los miles de particulares que hicieron donaciones a los damnificados te pedimos tu amparo. 

 En otras ocasiones he pedido ante ti el don de la unidad para los que tenemos la tarea de servir a los ciudadanos desde las administraciones. Gracias porque hemos sido capaces de dejar a un lado las luchas partidistas, las lógicas diferencias ideológicas y los intereses personales para ponernos a trabajar juntos para afrontar el futuro de La Palma. Hemos sido un ejemplo, en mitad de toda la contienda política, de entendimiento y trabajo por el Bien Común. Pido a San Miguel que este don de la unidad se mantenga también ahora en la reconstrucción de nuestra isla y nos dé a todos la humildad suficiente para escuchar a los que piensan diferente y la inteligencia para encontrar soluciones eficaces a las quejas que se nos presenten.    

 Traigo también ante ti el agradecimiento a todos los medios de comunicación, a los que se desplazaron hasta nuestra isla y a los periodistas, redactores y cámaras que habitualmente siguen la actualidad desde aquí. Ellos han sido unos colaboradores necesarios para que todas las recomendaciones de protección civil llegasen hasta los afectados, garantizando así la seguridad de miles de vecinos. Pero también han sido los altavoces, para que un año después, la voz de La Palma no se apague. Protégelos y consérvales su vocación de servidores de la libertad. Haz que sigan siendo el vocero que haga que los que están lejos de La Palma no se olviden de nosotros.  

 El 26 de septiembre de 2021 la torre de la Iglesia de Todoque colapsó, su derrumbe fue un golpe durísimo que todos sentimos como propio. Con la caída de la torre entendimos que las iglesias, que los templos como este en el que nos encontramos trascienden las creencias religiosas para convertirse en el símbolo de un pueblo. Ese domingo caía uno de los símbolos más importantes del barrio de Todoque, pero resurgía al mismo tiempo el sentimiento de orgullo de los palmeros. Hemos demostrado ser un pueblo con coraje, con solidaridad, con empatía y sobre todo con fortaleza. Consérvanos San Miguel ese sano orgullo de sabernos hijos de una gran isla, cuyo patrimonio más importante es esa capacidad de levantarnos que demostramos los palmeros siempre que el tiempo arrecia.  

 Santo Patrón ante tu imagen ponemos también el Plan Recupera La Palma con el que nuestra isla está levantándose. Este Plan, más que un programa de acción política es el proyecto con el que nuestra isla quiere afrontar el futuro.  

 No queremos mirar para otro lado, queremos que este volcán que tanto dolor ha generado sea la ocasión para seguir creando una isla de oportunidades para nuestros jóvenes, que son la esperanza del futuro y el aliciente para una isla que quiere ser el lugar para sus proyectos de vida. 

 Oportunidades para nuestros agricultores, motor económico de esta isla, a su lado vamos a seguir estando como lo hemos estado durante este año, con la creación de nuevas infraestructuras que permitan que el esfuerzo de tantos años siga dando fruto. Bajo tu protección ponemos sus cultivos y sus familias, y te pedimos como cada festividad de San Miguel la bendita lluvia que riega nuestros campos y llena nuestras balsas. 

 Los palmeros hemos sido capaces, desde 48h después de dar por finalizada la erupción, de remangarnos y trabajar juntos para construir una carretera, la que une La Laguna-Las Norias. Esa carretera es también el símbolo de una recuperación que busca que como hoy, los palmeros volvamos a encontramos. 

 Te pido también por este pueblo bagañete del que me siento parte y que tan celosamente custodia tu imagen y tu devoción desde hace siglos. Dales la salud y fortaleza para que, cuántas acciones emprendan, lleguen a buen puerto. 

 Pero también miramos al exterior, a la vieja Europa para pedirte por el Pueblo Ucraniano que lucha por su Libertad. Tú que también eres el protector de la ciudad de Kiev, protege a cuantos sufren la sinrazón de la guerra y ampara a los que arriesgan su vida por defender la soberanía ucraniana.  

 Termino esta ofrenda a San Miguel parafraseando a nuestro querido Antonio Abdo haciendo poesía de la erupción de un volcán: 

 “Oscurísima amenaza constante 

en la alargada sombra silenciosa.  

Hieren el aire los basaltos.  

Derraman su sangre los crespúsculos   

Negro y rojo. 

Lejos de la ceniza y las escorias,  

Diáfana en el recuerdo.  

Corazón y razón, dos mundos diferentes.  

Más piensas en Dios  

y torna la esperanza.”