Pese a sus buenos datos, La Palma no estará entre las islas que adelantan la apertura

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El Gobierno de Canarias concretará hoy su propuesta de “desescalada inmediata” con medidas de confinamiento y restricción de la actividad económica aplicadas para contener el avance de la epidemia de Covid-19. Su intención es comenzar por los territorios insulares donde la incidencia del nuevo coronavirus ha sido escasa o, incluso, inexistente, entre los que no está La Palma.

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, defendió ayer que “no tiene sentido que se condene al archipiélago a no poder empezar a recuperar ya la normalidad por islas por esperar a otras regiones que están peor. O se reactiva la economía o se enfrenta la pobreza”. Se apoya en que hay islas que nunca han tan tenido un positivo de coronavirus y otras que hace varias semanas que no registran ninguno.

En ese sentido, las islas donde se adelantará el proceso son: La Graciosa, El Hierro y La Gomera, con un desconfinamiento siempre condicionado, en esta fase, a que los puertos y aeropuertos sigan prácticamente cerrados y al «cambio en las relaciones sociales» ya ensayado durante los casi cuarenta días que dura ya el estado de alarma. Torres cree que en estas islas “no tiene ninguna lógica prolongar más las restricciones actuales. No tiene lógica que en las islas que están libres (de coronavirus) no se pueda recuperar la normalidad, abrir las tiendas, abrir los bares, volver a hacer el día a día, siempre con todas las medidas de seguridad y manteniendo de momento los puertos y aeropuertos casi cerrados”. Una propuesta que parece tener el visto bueno del Gobierno.

Del mismo modo, el presidente afirmó recientemente que también Fuerteventura «lleva una trayectoria con pocos casos nuevos» y que el resto de islas «está caminando hacia un desarrollo poco significativo» del virus, por lo que en ellas tampoco debería demorarse mucho la flexibilización de las medidas.

Los detalles los cerrará esta tarde el comité científico. Los cálculos del Gobierno apuntan a que Canarias pueda recobrar «cierta normalidad» a mediados de mayo. A partir de ahí, espera que el verano sea «un punto de inflexión» y que los hoteles puedan empezar a acoger clientes canarios y nacionales.

Torres recuerda que la crisis del coronavirus ha parado el turismo, principal motor económico de Canarias, y golpea de forma importante al IGIC, impuestos propios de los cuales la comunidad obtenía el 30% de sus ingresos, y cuya recaudación ha caído hasta en un 90%. “Estamos en una preocupante e inquietante cuerda floja” señala el presidente.

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