Píldoras de ‘buena política’ en La Palma, justo cuando se necesitan

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No se puede dar la espalda a la política. Somos política. Sin política no hay sociedad… pero no es verdad que la política sea esa que nos muestran siempre como ‘lo peor de nosotros’. No está todo perdido, en lo que ha política se refiere, al menos en La Palma. Parece que hay vida institucional real más allá de la puerta de entrada a los despachos, aunque en algunos momentos de esta pandemia llegáramos a temer que no.

Es cierto, es un oasis entre tanta mala praxis; pero precisamente por eso llama la atención. Lo que debería ser normal, un momento de buena política, se convierte en motivo de editorial porque no es fácil encontrarlo entre tanto estropicio político.

Esto no quiere decir que en La Palma, como en cualquier otro lugar, no cometan errores… los comenten y no son pocos; pero lo cierto es que hay acciones en esta Isla que dejan entrever que detrás de las siglas de los partidos hay personas y, de la misma manera que un medio está para reprochar (como hemos hecho), también debe aparecer cuando toca reconocer.

Gobierno y oposición en La Palma, especialmente en el Cabildo de La Palma, aún siendo la antítesis en interpretaciones de gestión de lo público, han demostrado en estos días que pueden hacer sin deshacer. Que pueden permanecer con dignidad bajo un protocolo de actuación seria de cara a la sociedad y bajo la premisa de “primero el interés general, o sea, curar a personas y salvar familias y empresas”, sin armar revuelos políticos entre sillones (como ocurre en el ámbito nacional) ni aparecer, salvo contadas excepciones municipales, con críticas políticas de bajo calado en un asunto global en el que, al menos aquí, “nadie tiene la culpa”. Críticas que nada aportan.

Dejamos constancia aquí de varios ejemplos que demuestran la afirmación de que “brotan” los momentos de buena política justo cuando más hace falta:

1- El presidente del Cabildo, Mariano H. Zapata trasladó a todos los alcaldes en una reunión reciente, tras conocer el duro golpe económico que sufrirán los ayuntamientos con pérdidas brutales de ingresos que hacen peligrar su estabilidad, que las ayudas que está preparando el Cabildo, los casi 5 millones de euros para pymes y autónomos, serán las “ayudas de todas las instituciones de La Palma”. Esta acción, por ahora una intención, permitiría englobar en esas ayudas el nombre de los ayuntamientos y así, salvar los compromisos ya adquiridos por algunas corporaciones con los pequeños empresarios a modo de rescate. Una acción que, al menos en conversaciones de despachos políticos ha sido reconocida y agradecida por varios alcaldes de la Isla. No en vano, a este Digital la información llega desde un alcalde de distinto signo político al del presidente.

2- La oposición representada por la formación de Coalición Canaria en el Cabildo Insular, con Nieves Lady Barreto al frente y Juan Ramón Felipe como portavoz, ha mantenido un talante dialogante, participativo y colaborador en cuanto a las decisiones que ha ido adoptando el Gobierno de PP y PSOE en la Administración palmera. Así lo ha reconocido públicamente incluso el propio grupo de gobierno del Cabildo. CC podía perfectamente haber hecho valer su mayoría de votos en las pasadas elecciones y su mayor número e consejeros para ejercer presión política en momentos de difícil gestión y fácil difusión de mensajes críticos. Pero han entendido perfectamente que no tocaba. Por ahora se han mantenido varias reuniones entre Gobierno y oposición en el Cabildo y de las mismas, aún con las normales diferencias de parecer, solo han salido acuerdos institucionales de cara a la sociedad.

3- La relación interadministrativa entre Cabildo y ayuntamientos en La Palma ha ido más allá incluso en lo referente a la necesidad de garantizar servicios esenciales y las ayudas. La Mesa de alcaldes creada por la Administración palmera ha sido un absoluto acierto y ha garantizado, en estos complejos días que cada municipio, pueda exponer sus problemas, buscar soluciones conjuntas y mantener informado al Cabildo para que se pueda actuar en esos servicios en los que se comparten competencias o en los que priman acuerdos, como en las residencias de mayores o en los asuntos del Consorcio de Servicios.

4- La actitud de los alcaldes ha permanecido desde el minuto 1 de la pandemia en total concordancia con lo que se le marcaba desde los ámbitos administrativos superiores, incluso pese a que son la primera línea de queja social a la hora de dar explicaciones vecinales. Hubo un brote de rebelión al comienzo, en el momento en el que la Gerencia de Servicios Sanitarios de La Palma y los alcaldes “no se entendieron” en el tratamiento de los datos de los primeros contagios (con sobresaltos motivados por egos que solo alejaban a la administración del administrado), pero las quejas se mantuvieron en foros internos y las acciones (más allá de versiones mediáticas) parecían coordinadas de cara a la sociedad palmera. Esto, gracias principalmente al sentido de responsabilidad mostrada por todos los alcaldes de la Isla, que han tenido que asumir menos protagonismo en la toma de decisiones que afectaban de lleno a los municipios que gestionan.

5- También los cabildos insulares han demostrado lo que genera la capacidad de coordinación. Iniciativas como la del Cabildo de Fuerteventura que se hicieron extensibles a todas las islas no capitalinas, con ayuda de financiación del Gobierno de Canarias, para conseguir material sanitario o, incluso, una máquina para pruebas PCR en cada una de las Islas.

6- Tanto los ayuntamientos como el Cabildo han conseguido mantener cierta sintonía con la Dirección del Área de Salud que lleva Kilian Sánchez, lo que ha permitido dar respuesta la respuesta adecuada para conseguir que en las residencias de La Palma no haya ni un solo mayor con contagio, o que la Isla cuente con los espacios necesarios habilitados para un posible repunte o incremento de los casos.

Posiblemente existan más ejemplos. Estos han sido los más llamativos en estos días. Ejemplos que permiten a los administrados (nosotros), sin considerarnos ilusos, pensar que en la política de su Isla sí hay momentos de responsabilidad social que superan a los momentos de protagonismo e interés individual. Este es uno de esos momentos. y aceptamos que incluso que tras las acciones de buena política haya un interés político

También es cierto que, posiblemente, esta burbuja de “todos sin siglas”, terminará por desaparecer en unos días. Es más, lo aseguramos. Los primeros brotes de la política de siempre, la que necesitan los que no están por política, ya están surgiendo… véanse algunos titulares recientes provocados por varios partidos en varios municipios de la Isla.

Si, volveremos de inmediato, porque a muchos les interesa, al cliché de “es política”… lo cual no deja de ser más doloroso cuando sabes que son capaces de hacer buena política.

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