Protegidos dos yacimientos arqueológicos con petroglifos de La Caldera de Taburiente

José Antonio Valbuena destaca también otras actuaciones realizadas en el parque nacional como la apertura de una variante del sendero de subida al Pico Bejenado y la diversificación del sotobosque del pinar

La Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias ha culminado actuaciones de protección de dos yacimientos arqueológicos que contienen petroglifos al sur del Pico Bejenado, en el Lomo Estrecho, del Parque Nacional de La Caldera de Taburiente, en La Palma, al concluir la construcción de dos vallados protectores en el perímetro de sendos yacimientos arqueológicos. La protección de los yacimientos se ha realizado a base de estructuras de acero inoxidable sobre muros de mampostería careada.
El responsable del departamento autonómico, José Antonio Valbuena, destacó que, en la actualidad, en paralelo a esta actuación, “también se ha procedido a la apertura de una variante del sendero de subida al pico, que une el Roque de Los Cuervos y El Rodeo, continuando un desvío previo de un metro de anchura, que con pendientes del 10 al 15%, pasa por los dos yacimientos y asciende hasta llegar a conectar los tramos en la divisoria de espectaculares vistas de La Caldera de Taburiente”. En los cambios de dirección y en tramos largos con empedrados de mampostería, también se han colocado desvíos de aguas, según subrayó el consejero.
José Antonio Valbuena, además, añadió que este tipo de actuación está previsto en el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del parque nacional, que dispone la posibilidad de acondicionar y señalizar nuevos senderos de interés para los visitantes, y prohíbe el tránsito de personas campo a través por el sur del Bejenado, donde solo se permite transitar por senderos señalizados.
Además del sendero abierto mencionado, se han acondicionado en los últimos años en este espacio natural protegido, nuevos senderos por la divisoria con el valle del Riachuelo, que transcurre por el Roque de los Cuervos hasta unirse con el principal en El Rodeo, y otro desde las cercanías del Roque de los Cuervos al mirador de La Cumbrecita. Igualmente, se ha acondicionado un acceso para los petroglifos de Lomo Gordo.
De manera paralela a esta actividad, en la actualidad, José Antonio Valbuena recalcó que “se continúa la labor iniciada en 2012 de creación de parcelas de diversificación del sotobosque del pinar con la repoblación de cuatro leguminosas: Chamaecytisus proliferus, Cicer canariense, Spartocytisus filipes y Teline stenopetala”.
Desde otoño de 2020 se han repoblado en la zona unos 1.000 ejemplares en 1,5 hectáreas, participando en la repoblación personal del parque nacional, cinco estudiantes en prácticas, ocho voluntarios de SEO BirdLife, 13 alumnos del proyecto de Formación en Alternancia con el Empleo de Garantía juvenil dedicado a la familia profesional agraria de especialidad forestal ‘PFAE Garantía Juvenil Comarcal Replantando Noroeste’ y alumnos de la Escuela de Capacitación Agraria de Los Llanos de Aridane.