Se abre paso a la cuarta dosis de la vacuna Covid para el resto de la población

Actualmente esta dosis tan solo la están recibiendo aquellos colectivos inmunodeprimidos pero se está viendo la posibilidad de incluirla en la población general a partir de la semana que viene

Enfermera vacunando en el punto de vacunación masiva de Breña Alta
Enfermera vacunando en el punto de vacunación masiva de Breña Alta

La cuarta dosis de vacuna contra la Covid-19 ha sido inyectada a aquellos colectivos inmunodeprimidos hasta la fecha, pero ya se empieza a valorar la posibilidad de inocularla en la población general. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha abierto la puerta a que la esta dosis sea puesta en otros grupos poblacionales, como los mayores de 80 años. Darias ha dicho que la ponencia de vacunas empezará a valorar este nuevo escenario a partir de la semana que viene.

 

Esta nueva dosis de la vacuna también está ligada a la retirada de la mascarilla en interiores que tendrá lugar el próximo miércoles 20 de abril. En una entrevista en El País, la ministra de Sanidad ha aclarado que la mascarilla seguirá siendo obligatoria en todos los transportes públicos «sin ninguna excepción», así como en centros, servicios y establecimientos sanitarios, incluyendo las farmacias.

«Va a ser obligatoria en el interior de los centros, de los servicios y de los establecimientos sanitarios. Es decir, en los hospitales, en los centros de salud, de transfusión de sangre y va a ser obligatoria en las farmacias, como establecimientos sanitarios a los que va gente también vulnerable», ha afirmado.

Este nuevo real decreto se aprobará el próximo martes

El real decreto que aprobará el Consejo de Ministros el próximo martes también mantendrá el uso obligatorio en los transportes «por avión, por ferrocarril, por guagua, en metro y en barco, en interior, siempre que no puedas mantener esa distancia de un metro y medio». «No hay ninguna excepción en los transportes públicos. En todos hay que llevarla», zanja.

Mientras, en los trabajos serán los servicios de prevención de cada empresa los que determinen la obligatoriedad en función de las circunstancias donde se desarrolle. «Fuera de ahí, será un uso responsable, especialmente para las personas vulnerables», ha afirmado Darias quien, no obstante, no descarta que haya que volver atrás con esta relajación en algún momento y que Sanidad baraja «la previsión de cualquier escenario».