Seguimos restando días: A 8 días de un posible fin de la erupción volcánica

La erupción volcánica continúa mostrando signos de agotamiento, aunque todavía no se puede dar por finalizada, ya que los datos registrados y observables se deben mantener en niveles actuales durante 8 días. Todavía no se descarta un nuevo repunte de actividad estromboliana y de emisión de coladas.

 

La emisión visible de gases volcánicos es puntual y esporádica, concentrándose en la zona de los centros eruptivos y en los jameos de los tubos volcánicos. En las paredes de los cráteres del cono principal y secundario se producen continuos pequeños derrumbes a favor de fallas y fisuras existentes.

El tremor continúa a nivel del ruido de fondo. La sismicidad sigue en niveles muy bajos en todas las profundidades. Con el nivel de sismicidad actual no se descarta que se produzcan sismos sentidos.

Respecto a deformaciones, desde el Comité Científico del PEVOLCA se señala que no hay tendencia en las estaciones cercanas al centro eruptivo y estabilidad en el resto de la red.

La emisión de dióxido de azufre (SO2) a la atmósfera por el actual proceso eruptivo en Cumbre Vieja, fue media durante el día de ayer, y no está relacionada con un ascenso de magma, sino con un proceso de solidificación del magma superficial todavía existente en los conductos del centro eruptivo. Desde el pasado 23 de septiembre, cuando se registró una emisión de SO2 extremadamente alta, se ha observado una tendencia descendente de la emisión.

En el caso de las emanaciones no visibles de gases volcánicos, la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2), asociada al edificio Cumbre Vieja, no puso estudiarse ayer, por razones técnicas. En algunas zonas concretas de Cumbre Vieja estas emanaciones difusas de CO2 pueden representar un peligro para las personas siempre y cuando se registren valores altos de flujo difuso de CO2 en zonas no muy bien ventiladas y/o a alturas por debajo de un metro del suelo como consecuencia de la posible acumulación de CO2 y descenso del oxígeno (O2) en el aire. En la estación de Los Llanos de Aridane (LP10) se continúa registrando una ligera fracción magmática-hidrotermal en el CO2 de la atmósfera del suelo, mientras que esta es prácticamente nula en la estación de Fuencaliente (LP08).