Un frente de colada entre la 4 y la 7 podría sepultar nuevas viviendas y cultivos en las próximas horas

Sobre las 20:00 horas del día de ayer se produjo un aumento del aporte de material que dio lugar a un desbordamiento. A partir de este momento, se incrementó la tasa de emisión de lava, avanzando de manera mucho más fluida y creciendo en su caudal. Este hecho producido ayer, ha llevado a contabilizar hoy tres frentes de coladas activos: uno que va desde la Montaña Rajada, al norte de Montaña Cogote, que se corresponde con la zona 11, otro que alimenta los deltas lávicos y un tercero que discurre entre la colada 4 y 7, entre la montaña de La Laguna y la montaña de Todoque, que es posible que afecte a nuevas zonas agrícolas y viviendas en las próximas horas, pues lleva una velocidad de 20 metros/hora.

 

Las coladas afectan ya a 1048 hectáreas y el delta lávico se sitúa casi en 43 hectáreas. Se calcula que la superficie de cultivos afectada alcanza en estos momentos las 314,07 hectáreas, 8,48 más que el último día. De ellas, 187,32 hectáreas corresponden a cultivos de plataneras, 59,9 a viñedos y 24,89 a aguacateros.  Según los datos facilitados por Copernicus, las construcciones afectadas ascienden a unas 2.731, de las cuales 2.616 han sido dañadas en su totalidad y 115 de forma parcial.

SISMICIDAD

La sismicidad a profundidades intermedias disminuye en las últimas horas, pero se mantiene la sismicidad a profundidades mayores a 20 kilómetros. Esta pasada madrugada, a la 01:08, se ha registrado un temblor de 5.1 de magnitud, intensidad IV y a 36 kilómetros de profundidad, el mayor de toda la serie sismo-volcánica.

Itahiza Domínguez, sismólogo del IGN, analiza en los micrófonos de Onda Cero La Palma la sismicidad en las últimas horas, señalando que «la erupción puede funcionar a pulsos».

Itahiza Domínguez analiza la sismicidad de las últimas horas