Un grupo de guardias civiles de La Palma lucha contra los ciberdelitos

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El estado de alarma, el confinamiento y el incremento del teletrabajo ha hecho que haya aumentado el uso de internet durante estas semanas, y con ello, la aparición de ciberataques. Las fuerzas de seguridad del Estado velan, no solo porque los ciudadanos cumplan con las restricciones que establece el decreto, sino también porque los ‘delincuentes’ de la web no se aprovechen de esta situación para estafar a la población. Y sí, siempre hay quien se aprovecha de situaciones de debilidad incluso a este nivel de alarma social.

La Guardia Civil ‘vigila’ en todo momento que esto no ocurra. En La Palma incluso, pese a tratarde de una isla periférica con una población limitada y un tráfico de datos mucho menor que en otros lugares, se ha creado un equipo exclusivo para este fin, formado por especialistas en informática y agentes de la Benemérita formados en cursos previos realizados en Tenerife.

Se persigue, desde La Palma, posibles delitos fiscales, suplantaciones de organismos públicos, estafas en ventas de material sanitario, falsas informaciones sobre la pandemia e incluso hurtos online a nivel local. Afectan a todo tipo de personas, pero se centran especialmente, con el uso de webs, en las personas mayores menos acostumbradas a estas acciones irregulares.

Y es que desde que comenzara la crisis del COVID-19 se han multiplicado los peligros en la red, especialmente desde el mes de marzo, coincidiendo con su declaración como pandemia global. Los delincuentes se aprovechan de esa vulnerabilidad de las personas ante las informaciones sobre la pandemia para hacerles instalar en sus dispositivos electrónicos nuevas aplicaciones, o visitar páginas web a través de las cuales conseguir datos personales, o hacerse con el control de sus ordenadores y teléfonos móviles.

Los últimos informes del Centro Nacional de Protección de Infraestructuras y Ciberseguridad (CNPIC, dependiente del Ministerio del Interior) alertan de una quincena de ciberestafas perpetradas con el señuelo del coronavirus. Es el caso, por ejemplo, de la página web www.donacionescoronavirus.es que ha sido bloqueada por la Guardia Civil, y mediante la cual, se estafaba a personas a las que se le pedían transferencias de hasta 1.000 euros, que aparentemente eran donaciones para luchar contra esta pandemia.

También se ha detectado la página coronavirusapp.site, que contenía un mapa de calor de Estados Unidos donde presuntamente se mostraban los lugares con más contagiados. La página ofrecía descargar una app de Android para seguir informado. Su ransomware se llama Covidlock y provoca la aparición de un mensaje donde se anuncia el hackeo del teléfono y la amenaza de mandar todos los archivos a los contactos de la agenda si no se paga. Las autoridades han trazado el origen de esta web maliciosa hasta un individuo en Marruecos que manejaba una web sobre aparentes citas sexuales y pornografía.

Otra de las estafas investigadas por la benemérita afecta a las empresas. Los autores se hacen pasar por la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) para cobrar facturas falsas a las empresas. Los estafadores aprovechan la confusión generada en muchas empresas tras los ERTE presentados para reclamar facturas irreales en nombre de la AEAT. La reclamación se produce vía correo electrónico, y los estafadores redactan un mismo asunto en los emails: ‘Denuncia de facturas no declaradas’. Los ciber delincuentes usan el conocido método del phishing, consistente en el robo de información personal mediante correos electrónicos fraudulentos que solicitan que aportes tus datos personales, financieros o de seguridad para llevar a cabo la ciberestafa.

La falta de material sanitario también es utilizada por los delincuentes como señuelo. En este caso, uno de los delitos detectados se vincula con un gusano (una subclase de virus informático que realiza copias de sí mismo hasta colapsar los equipos que infecta) que llega mediante un mensaje de móvil SMS donde se ofrece una aplicación con la que conseguir mascarillas sanitarias. El enlace lleva también a una página falsa donde comprarlas que sirve para robar los datos de la tarjeta del usuario engañado. Una vez se hace clic en el enlace, el mensaje se reenvía a todos los contactos de la agenda.

También han aparecido otros conocidos ‘bichos’ de la red: los troyanos, con el célebre Cerberus (una aplicación maliciosa creada hace menos de un año) que tiene como principal objetivo saquear las cuentas bancarias de las víctimas. Los delincuentes camuflan este software malicioso como una aplicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para hacer un seguimiento de “la gran epidemia”. E incluso hay un malvertising (publicidad maliciosa), que se oculta entre los anuncios de Internet e infecta los dispositivos electrónicos sin necesidad de que se haga clic en ningún enlace de la página.

La Guardia Civil ha puesto en marcha un canal de comunicación específico para recibir información sobre fraudes y estafas online con ocasión del estado de alarma. A través de la cuenta ciberestafas@guardiacivil.org los ciudadanos pueden comunicar posibles estafas y ventas fraudulentas relacionadas con el COVID19 como gancho.

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