Una obra de emergencia en la fajana lávica restablecerá el riego agrícola en 400 hectáreas al sur de las coladas
El Consejo Insular de Aguas de La Palma ha presentado este mates, 7 de junio, la obra de emergencia por más de 5 millones de euros que permitirá reconstruir las infraestructuras hidráulicas de suministro de agua para riego agrícola de las áreas que se encuentran al sur de las coladas del volcán y que permitirá el transporte de este recurso entre el norte y el sur del Valle de Aridane. Esta obra se ejecutará en la fajana lávica, que se formo tras la erupción volcánica y que acabó con el tubo que llevas el agua de riego a esta zona del Valle.
El presidente del Cabildo, Mariano Zapata, y el responsable insular de Aguas, Carlos Cabrera, dieron a conocer esta actuación que tiene como principal objetivo la ejecución de un sistema de transporte que posibilitará disponer de los caudales de aguas convencionales posicionados en la zona norte del Valle, en las áreas de cultivo
ubicadas al sur de las coladas del volcán: Hoyas-Remo, Cuatro Caminos, El Manchón, Las Manchas de Abajo y Dos Pinos. Además, esto posibilitará no tener que depender de las desaladoras.
Zapata resaltó la importancia de estos trabajos en uno de los principales ejes de actuación del Plan Recupera La Palma, como es la línea de infraestructuras, donde las hidráulicas son fundamentales, en este caso concreto, para dar respuesta a uno de los pilares de la economía de la Isla, como es el sector primario. “Desde el inicio del mandato y también durante la emergencia volcánica hemos hecho importantes esfuerzos en materia hidráulica, tanto para reducir pérdidas en el sistema insular, como para posibilitar que este recurso llegue a todo el territorio, entre otras acciones”, explicó el presidente.
El consejero insular de Aguas, Carlos Cabrera, detalló que el sistema propuesto permite la conectividad que, en la situación previa al volcán se articulaba a través de los canales LP-II, Dos Pinos-Barranco Los Hombres y la conducción de transporte de la red de riego de Las Hoyas-Remo. Así, serán «400 hectáreas las que se beneficiarán» a través de dicha obra. De esta manera, «se va a aprovechar el agua que está en las zonas costeras» para luego «elevarla a la balsa de Cuatro Caminos».
La obra consiste en la instalación de una tubería de unos 9km, de los cuales «5km son de la nueva obra y 4km de aprovechamiento de lo que ya se está trabajando». Esta tubería que transporta 1500 metros cúbicos por hora de agua, haría pasar 1700 metros por encima de la Fajana y se espera «que el plazo sea en menos de 6 meses de ejecución», explicaba Carlos cabrera.
Asimismo, el consejero de Aguas explicaba que la tardanza en haber comenzado la obra se ha debido a que era necesario justificar la emergencia «así como la razón por la que debía pasar por ese lugar, así como buscar financiación», aunque la obra ya se considera empezada porque «parte de las conducciones que se van a usar ya están en ejecución, como al del camino de San Isidro». Carlos Cabrera expuso que el plazo previsto para la ejecución de esta obra es de seis meses, pero recordó que se trata de unas labores de emergencia y que se trata de una estimación que puede variar conforme evolucionen los trabajos sobre el terreno.
El Cabildo ha considerado que esta es la mejor propuesta, y que se hará con fondos del remanente del Consejo Insular de Aguas, constituyendo así la solución definitiva a la que aportan las desaladoras.
En la presentación de esta obra también estuvieron el vicepresidente y consejero de Infraestructuras del Cabildo, Borja Perdomo; la alcaldesa de Los Llanos de Aridane, Noelia García; y el alcalde de Tazacorte, Juan Miguel Rodríguez, así como la gerente del Consejo Insular de Aguas, Mercedes Rodríguez, y el ingeniero del Consejo Insular de Aguas, Alberto Calle.
Cómo serán los trabajos de emergencia

El sistema se inicia en el ámbito de la balsa de Dos Pinos y, usando las conducciones existentes, se permite transportar los caudales desde dicha balsa hasta la zona del canal intermedio ubicado en la estación de bombeo de Serradores. Desde ese punto se ejecutará una conducción de transporte hasta la Cuesta Zapata, a partir de la cual parte la canalización hasta la Curva de El Pollo.
Desde ese tramo la conducción se encuentra en fase de ejecución por parte de la Dirección General de Agricultura del Gobierno de Canarias, la cual discurre por el Camino de San Isidro hasta las proximidades de la Charca de Los Guirres. Al final del camino de San Isidro comienza el tramo final del sistema propuesto el cual discurre en su mayor parte por el ámbito de la fajana. Dicho tramo parte en el punto donde finaliza la conducción, para continuar durante unos 500 metros con una tubería hasta
la zona del acantilado.
La bajada del acantilado se materializa mediante conducción aérea de acero hasta llegar al pie del mismo ya en el ámbito de la nueva fajana y, una vez salvado el acantilado, la canalización aérea pasa a discurrir por la fajana a través de una tubería enterrada.
El consejero de Aguas explica que, debido a la irregularidad del terreno, es necesario posibilitar la accesibilidad para la ejecución de la obra, por lo que se habilitará un acceso de servicio que coincida con el trazado de las conducciones y bajo el cual irán enterradas las mismas.
Por último, una vez atravesado el ámbito de la fajana, la conducción discurre por viales existentes en la zona de Las Hoyas, hasta alcanzar la estación de bombeo de Las Hoyas, ejecutada en el marco de la obra de emergencia restitución del abastecimiento de agua para riego agrícola en las áreas de cultivo afectadas por la erupción.