Una usuaria de transporte público subraya la «necesidad» de la construcción del puente de Las Angustias

La vecina asegura no entender "cómo en los planes de mejora de las  carreteras insulares no colocan esta carretera como prioridad  absoluta"

María Teresa Clarassó Solá, que se presenta como usuaria habitual de los servicios de transporte colectivo en guagua de La Palma, donde reside desde hace más de 15 años, ha querido manifestar públicamente a través de este medio » los peligros del tramo de carretera conocida como bajada o subida de El Time y otras deficiencias del transporte insular de viajeros en guagua», con una carta que también ha sido dirigida al Cabildo Insular, Ayuntamiento  de Tijarafe y a la empresa insular de transportes, TILP.

En su carta-denuncia, María Teresa señala que vive en Tijarafe y que frecuentemente se traslada por trabajo a Los Llanos de Aridane, transitando «un tramo de vía extremadamente dificultoso, como es la bajada (o subida) del  Time)». Esta vecina denuncia que «en muchas ocasiones, más de las que desearía, los  pasajeros pasamos por verdaderos sustos, por no decir peligros,  cuando los chóferes de las guaguas se encuentran con vehículos  en las curvas cerradas. Porque, hay que decirlo, el tamaño de las  guaguas que habitualmente circulan por esta ruta excede en mucho lo que debiera ser permitido. Por eso es normal que los conductores  tengan que invadir necesariamente el carril contrario para poder  maniobrar en una carretera estrecha y ante tantos giros cerrados y  con falta de visibilidad como abundan en este tramo. Como también  ya hace unos años pasan muchos más vehículos y transportes de  grandes dimensiones por esta carretera».

María Teresa continúa relatando cómo «en algunas zonas se hace imposible que pasen a la vez  la guagua y otros vehículos, lo que supone tener que parar a un  lado de la vía o bien la guagua o los que vienen en sentido contrario. ¡Cuántas veces he visto como conductores tienen que  retroceder marcha atrás para que la guagua pueda pasar,  realizando diferentes cortes, mientras los vehículos, coches o  camiones, se acumulan!» exclama.

La vecina señala que la motivación de esta carta «ha sido precisamente la vivencia esta  semana de varias situaciones de verdadero peligro como pasajera de guagua».

Ante todo esto, también reconoce saber «a ciencia cierta que los chóferes que transitan por esta ruta hacen su trabajo lo mejor que pueden y que viven con bastante ansiedad conducir en estas  condiciones».

«Aunque en estos últimos años ha habido actuaciones concretas, que han supuesto la eliminación de algunos puntos negros de este tramo» señala María Teresa, «no me explico cómo en los planes de mejora de las  carreteras insulares no colocan esta carretera como prioridad  absoluta». En este sentido, la vecina se pregunta «¿A qué esperan? ¿A que suceda una terrible desgracia?» y pide «a quien tenga el poder de influir y decidir que tome medidas en  el asunto para bien de todos los palmeros y palmeras, de  nacimiento y de adopción, así como para todos aquellos que nos visitan». 

Para todo ello, la vecina tiene claro que «la construcción del puente en el barranco de Las Angustias sería la actuación más pertinente y eficaz para subsanar todos los problemas», aunque asegura haber «perdido toda esperanza de dichos planes, anunciados a bombo y platillo hace unos años».

La usuaria aprovecha también la ocasión para referirse «al aspecto  extremadamente descuidado, por no decir repugnante, de alguna  guagua que aún circula precisamente por esta ruta Los Llanos de  Aridane-Puntagorda y viceversa».