1 de mayo: El trabajador, cada vez más pobre
Este domingo, 1 de mayo, se celebra el Día Internacional del Trabajo con unos datos pocos halagüeños para Canarias. Esta misma semana conocíamos que el paro ha aumentado en el Archipiélago en 15.500 personas entre enero y marzo de 2022, aunque porcentualmente supuso una subida del 7,06% en relación al trimestre anterior. Actualmente, en Canarias hay 234.600 desempleados, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Sumamos, además, que en el primer trimestre de 2022 se han destruido en las islas 16.700 empleos, lo que se traduce en un descenso del 1,78%, en relación al periodo anterior. En Canarias los ocupados se cifran en 921.200 personas. Canarias es la octava comunidad autónoma donde más aumenta el paro respecto al trimestre anterior, con sólo 5 puntos porcentuales por encima del valor nacional. Por otro lado, la tasa de paro se sitúa por encima del valor nacional.
Pero estos datos no son los únicos que nos deben preocupar, ya que, tal y como se recoge en el informe FOESSA Canarias 2022, la precariedad laboral se ha triplicado en Canarias y alcanza a casi 130.000 hogares que dependen económicamente de una persona que sufre inestabilidad laboral grave, lo que significa que en el último año ha tenido tres o más meses de desempleo, tres o más contratos diferentes en tres o más empresas distintas.
Durante la crisis, la situación de que el sustentador del hogar se encuentre en paro de larga duración ha alcanzado a más de 50.000 familias en Canarias y el desempleo total familiar casi se ha duplicado, es decir, hay mas de 120.000 núcleos familiares en las Islas donde todas las personas activas están en paro. Esto hace que, a pesar del aumento de la protección social, más de 70.000 familias carecen de algún tipo de ingreso periódico o predecible que permita una mínima estabilidad.
Teniendo en cuenta de que la principal fuente de ingresos de los hogares españoles son las rentas del trabajo, la crisis sanitaria no ha hecho más que agudizar aún más la desigualdad. En términos de renta, el informe elaborado a partir de una encuesta a más de 7.000 hogares, revela que la diferencia entre la población con más y menos ingresos ha aumentado más de un 25 por ciento, cifra superior al incremento que tuvo durante la crisis de 2008.
Cada vez suena con mayor fuerza el término «trabajador pobre» en Canarias. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), son personas empleadas que viven en hogares que se encuentran por debajo de una línea de pobreza aceptada. Si bien la pobreza en el mundo desarrollado se asocia a menudo con desocupación, la pobreza extrema que existe en gran parte del mundo en desarrollo, es en gran medida un problema de las personas empleadas en estas sociedades. Para estos trabajadores pobres, el problema es típicamente de ocupación-calidad. Por lo tanto, la reducción de la pobreza de acuerdo con los ODSs requiere aumentar las ocupación-oportunidades y los ingresos de los trabajadores pobres, es decir, aquellas personas que están empleadas, pero que sin embargo son incapaces de superar el umbral de pobreza por sí mismas y sus familias.
Tal y como se recoge en el informe FOESSA Canarias 2022, los problemas más frecuentes en el Archipiélago, aquellos que afectan a más del 10% de la población, son siete: las dificultades económicas para comprar medicamentos o seguir tratamientos médicos (21,1%); la pobreza severa (19,6%); los gastos excesivos de vivienda (17,7%); la inestabilidad laboral grave de la persona sustentadora principal del hogar (15,6%); las situaciones de insalubridad en el hogar como humedades, suciedad y olores (15,6%); el desempleo de todas las personas en edad activa que residen en el hogar (14,1%) y la presencia en el hogar de al menos una persona desempleada de larga duración, sin título profesional y sin haber recibido formación ocupacional o haber realizado estudios en el último año (10,7%). Hasta 450.000 personas, dependiendo del indicador, estuvieron afectadas por estas situaciones carenciales en 2021 en Canarias. Es obvia, por otra parte, la interrelación entre los cinco indicadores que, si bien afectan a dimensiones o ámbitos diferentes –el empleo, el consumo, la vivienda y la salud— derivan de la ausencia de unos ingresos económicos mínimos para dar respuesta al conjunto de las necesidades de las familias.
El viceconsejero de Empleo del Gobierno de Canarias, Gustavo Santana, en relación con la valoración de los datos que se publicaron este pasado jueves, no se muestra pesimista, «a pesar del dato negativo en comparación trimestral», porque» las cifras indican un nivel alto de personas ocupadas y, posiblemente, la metodología de la encuesta refleje la influencia cierta en el mercado laboral durante las últimas semanas de los sucesos internacionales, como la inflación, en especial a causa de nuestro singular modelo productivo, con un peso muy importante del sector servicios”.
Con prudencia por la incertidumbre de la coyuntura, Gustavo Santana mostró un “moderado optimismo en la próxima evolución del mercado laboral, ya que las diversas previsiones de crecimiento económico continúan con las cifras positivas”, al tiempo que apeló a la “tranquilidad ante la existencia de mecanismos proteccionistas para el mantenimiento del empleo para sortear los periodos de crisis”.
Además, el viceconsejero de Empleo resaltó la “influencia de la reforma laboral” al contabilizarse durante el último trimestre, periodo vigencia de la reciente norma, un incremento de 1.400 personas con contratos indefinidos (0,25%) y una disminución de 28.100 trabajadores y trabajadoras con vinculaciones temporales (-11%).
No obstante, para el secretario General de Jóvenes Nacionalistas de Canarias, Jesús Machín, indicó que «en apenas tres meses se han destruido más de 16.700 empleos» y calificó como «lamentable» la pasividad del Gobierno que sigue olvidando a los jóvenes de Canarias. Además, Machín criticó que “ya no es que Canarias esté a la cola del país, sino que encabece la lista de un país a la cola de un continente”.
Desde JNC, Machín señala que “no entendemos cómo con unas cifras tan escalofriantes, ni Torres ni Sánchez, se estremezcan un poquito y tampoco vemos que se estén tomando medidas efectivas para paliar este problema”.