Sin mascarillas, ni pruebas, ni aislamientos: Expertos advierten de la llegada de la séptima ola de COVID-19
El 20 de abril se puso fin a la obligatoriedad del uso de las mascarillas en interiores, sin embargo, la pandemia de COVID-19 no ha finalizando. Los contagios y las hospitalizaciones se incrementan, mientras que la incidencia acumulada en en mayores de 60 años continúa disparada, según la última actualización del Ministerio de Sanidad. Estos datos han llevado a algunos expertos a advertir de una séptima ola.
Asi, el epidemiólogo catalán Oriol Mitjà, asesor en materia de coronavirus del gobierno autonómico de Cataluña, lleva semanas advirtiendo sobre el aumento de contagios en nuestro país y recientemente, en un hilo de Twitter, Mitjà ha explicado lo que puede ocurrir con la variante Ómicron en las próximas semanas.
¿Cuál será la situación en las próximas semanas?
«Ómicron es una variante con escape vacunal con el potencial de infectar hasta el 60-70% de la población. Un 30% se infectó en Navidad, un 30% se librará y un 30% se puede contagiar ahora», alertó Mitjà en Twitter.
El epidemiólogo pide que se preste especial atención a los mayores, los más vulnerables: «Las personas mayores de 60 años han tenido muchas menos infecciones naturales que los niños y jóvenes. Por tanto, es posible que los mayores tengan más riesgo», escribió.
«Al escenario probable de que haya un aumento de la transmisión se añade el problema de la ausencia de medidas de control (ni pruebas, ni aislamientos, ni mascarillas)», añade el epidemiólogo.
Por ello, Mitjà llama a la prudencia en «las próximas tres semanas» y advierte que «mientras baja la gripe, sube el Covid, pero hay muchas infecciones que no estamos detectando», añade el doctor. El epidemiólogo recuerda, además, que actualmente los síntomas de Ómicron comienzan antes de que el test de antígenos sea positivo. Por eso, no debemos fiarnos de una prueba negativa y debamos repetirla dos días después.
¿Qué dicen los datos?
A nivel nacional, en los últimos 14 días la incidencia en personas mayores de 60 años se sitúa en los 790,28 casos. El informe de Sanidad del pasado martes muestra un aumento de más de 114 puntos respecto al último día en que se ofrecieron los datos actualizados en el que la incidencia acumulada por cada 100.000 habitantes era de 676,43.
En Canarias, la Consejería de Sanidad informó este pasado viernes de que, desde la última actualización de datos el pasado martes, se han registrado en el Archipiélago 968 nuevos positivos en COVID-19 entre personas de más de 60 años, que es el grupo de población al que se le hace seguimiento tras pasar la fase aguda de la pandemia.
Por lo tanto, el acumulado de casos de coronavirus entre este colectivo asciende en Canarias a 57.999 personas. Así, la Incidencia Acumulada para este grupo etario a 14 días se sitúa en los 715,91 casos por 100.000 habitantes y a los 7 días en los 353,51.
Actualmente, en el Archipiélago hay 269 personas ingresadas con coronavirus, de las que 15 están en UCI y el resto, 254, en planta. Por otro lado, Canarias registra un total de siete fallecimientos desde el martes, de los cuales cuatro se notificaron en Tenerife y tres en Gran Canaria. Las personas fallecidas, con edades comprendidas entre los 59 y 91 años, tenían patologías previas y se encontraban en ingreso hospitalario.
Las secuelas de la COVID-19
Las secuelas que provoca el Covid-19 son diversas y se producen, sobre todo, en pacientes que han pasado la enfermedad de forma grave. Entre las más comunes se encuentran el cansancio y fatiga, falta de aire y debilidad muscular. Hay pacientes que también pueden experimentar confusión y pérdidas de memoria.
También, un pequeño porcentaje de pacientes presenta COVID persistente durante los meses posteriores a la infección. Un síndrome que se caracteriza por la continuación de síntomas semanas o meses después de la infección inicial, o por la aparición de síntomas tras un tiempo sin ellos, entre 4 y 12 semanas. En muchas circunstancias los síntomas se solapan con las secuelas, lo que incrementa la prevalencia.
Un estudio dirigido por científicos de la Universidad de Cambridge y el Imperial College London y publicado en la revista eClinicalMedicine ha revelado que el COVID grave puede causar daños cognitivos importantes incluso seis meses después de haber sufrido la enfermedad.
Graves daños cognitivos
La investigación señala que el Covid provoca un daño en áreas como la memoria, la atención o la resolución de problemas similar al que provocan 20 años de envejecimiento entre los 50 y los 70 años y equivale a perder diez puntos de coeficiente intelectual.
El trabajo se ha centrado en valorar las facultades mentales de las personas que sufrieron covid grave y fueron hospitalizadas. En concreto, se analizaron datos de 46 pacientes ingresados en hospital Addenbrooke de Cambridgeentre marzo y junio de 2020. Unos seis meses después de pasar la enfermedad, fueron sometidos a diferentes pruebas para medir su memoria, capacidad de atención y de razonamiento, sus niveles de ansiedad, depresión y estrés postraumático.
Los resultados revelaron que quienes superaron la enfermedad en la primera ola de covid tenían puntuaciones bajas en tareas de razonamiento analógico verbal. Asimismo, los investigadores observaron que estos pacientes tenían un procesamiento más lento, algo que se relaciona con que el hecho de que el covid disminuye el consumo de glucosa dentro de la red fronto-parietal del cerebro, responsable de la atención, la resolución de problemas complejos y la memoria de trabajo, entre otras funciones.
Factores determinantes
Los factores que pueden causar estos déficits cognitivos son el suministro inadecuado de oxígeno o sangre al cerebro, el bloqueo de vasos sanguíneos grandes a pequeños por problemas de coagulación o hemorragias microscópicas. También puede explicarse por la respuesta inflamatoria y del sistema inmunitario del organismo.
Los autores de la investigación también creen que los pacientes que han superado el covid y no han sido hospitalizados pueden tener síntomas de deterioro cognitivo leve.
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