Drones: Los fieles acompañantes de los geólogos durante y después del volcán
El volcán Cumbre Vieja ha dejado vigente la importancia de las imágenes y vídeos durante la erupción, ya que ha constituido una buena forma de informar, tanto a través de redes sociales como de los propios medios de comunicación. Una publicación científica de Nature Communications hacía hincapié a lo que podría ser «el comienzo de una nueva era para la vulcanología observacional» con la abundancia de imágenes de erupciones que posteriormente se aprovecharían para uso científico. De esta manera, también se ha intensificado el uso de drones como forma de obtención de estas imágenes, ya que estos aparatos permiten adentrarse en zonas del volcán a las que las personas no pueden acceder por su propio pie.
Durante la erupción volcánica, los drones se metían prácticamente en la boca del volcán, por lo que se convirtieron en un aparato esencial para conocer el comportamiento de Cumbre Vieja. A través de ellos se pudieron proporcionar imágenes espectaculares de la lava y las llamaradas que desprendía la erupción. A pesar de no existir drones específicos para volcanes, los geólogos se convirtieron en auténticos pilotos de estos aparatos, para posteriormente, reconocer también mapas de la evolución de la temperatura de las coladas.
El uso de los mismos ha permitido tener unos mayores conocimientos de cara a futuras erupciones, a lo que, Juana Vegas, secretaria general de la Comisión Internacional de Patrimonio Geológico, añadía que «la educación ambiental es clave a todos los niveles», por lo que «es un reto disponer en las Islas de planes de educación ambiental de cómo son los procesos volcánicos y como interfieren en el día a día». A su vez, esto podría permitir desarrollar un nuevo nicho de mercado, «el turismo geovolcánico», que según la secretaria «es sostenible y respeta el medio ambiente».
A la extensión del uso de estos dispositivos también se le han incorporado la creación de nuevos cursos de especialización de drones. El pasado 24 de mayo, el Consejo de Ministros aprobaba a propuesta del Ministerio de Educación y Formación Profesional, la creación de un nuevo curso de especialización en Aeronaves pilotadas de forma remota (Drones). Este curso de Formación Profesional de grado superior y 500 horas de duración, prepara para la construcción y mantenimiento de aeronaves pilotadas de forma remota, siguiendo las características de diseño y adaptación al sector donde se vayan a prestar estos servicios.e
Esta formación estaría destinada a personas que ya poseen una titulación superior en Formación Profesional y que apuestan por una mayor especialización. A su vez, responde a la necesidad de contar con perfiles profesionales altamente cualificados en esta tecnología
dentro del sector emergente de la aeronáutica. De esta manera, con el incremento de la educación ambiental y la formación en pilotaje de estas aeronaves remotas, se podría conocer de antemano el comportamiento de un futuro volcán y sobre todo, las consecuencias sociales que podría suponer.
La campaña contra incendios forestales también contará con drones
