Artículo de Opinión. Muy Duro el Posvolcán

Hace casi dos años, dio comienzo la erupción del Volcán Tajogaite, dejando a su paso una estela de destrucción y desesperación. Después de 85 días de erupción, quedaron sepultadas 1.218,86 hectáreas de terreno, incluyendo 1.676 inmuebles, de los cuales 1.345 eran viviendas. En el ámbito social, 2.329 personas se vieron afectadas al perder sus hogares, y se estima que más de 700 familias quedaron sin techo.

Sin embargo, a pesar de la magnitud de la tragedia, los habitantes de Las Norias y La Bombilla siguen sin poder regresar a sus hogares. Aparte de realizar mediciones de los gases que afectan a estas zonas, poco más se ha hecho para buscar soluciones y aliviar esta situación.

Ante el problema habitacional, el Gobierno de España, el Gobierno de Canarias y el Cabildo tomaron, supuestamente, medidas para remediar la situación. El Cabildo ofreció ayudas de 10.000,00 euros a cada una de las 818 personas reconocidas como propietarios de viviendas habituales, y aún hay alrededor de 90 personas viviendo en hoteles que son pagados por el Cabildo. El Estado otorgó ayudas de 60.480,00 euros a cada afectado y hasta ahora solo ha reconocido a 655 personas. Por su parte, el Gobierno de Canarias ofrece ayudas complementarias de hasta 30.000,00 euros, pero hasta ahora solo se han entregado 333 ayudas, que van desde 19,20 euros hasta los 30.000,00 euros. Además, las ayudas para el alquiler y los enseres se abonan con retraso.

Se han adquirido 85 viviendas hechas de contenedores reciclados, con un costo de más de 1.000 euros por metro cuadrado, se han instalado para los afectados. Además, VISOCAN ha comprado varios inmuebles para prestarlos a los damnificados durante tres años, un total de 145, de los cuales 105 están en uso y 40 aún no se han utilizado debido a la necesidad de realizar obras. También se han instalado 36 casas modulares de madera en El Paso y 5 en Los Llanos de Aridane.

A pesar de todo esto, el decreto que permitiría la construcción en terrenos rústicos debido a la pérdida de la vivienda única ha provocado una especulación del valor de estos terrenos, sin embargo, la construcción de viviendas sigue siendo mínima y se limita a las iniciativas de los propios afectados. Hasta ahora, solo se han otorgado 207 licencias de construcción por parte de los diferentes ayuntamientos. Aún estamos esperando el tan prometido Plan de Vivienda por parte del Gobierno de Canarias, y parece que el decreto para la reconstrucción y la iniciativa popular sobre la ley de los volcanes se retrasarán indefinidamente.

Más de 1.675 personas se han visto afectadas por ERTE, y muchas de ellas no saben si volverán a tener empleo. Ante las alarmantes cifras de desempleo, el Estado ha implementado dos planes especiales de empleo, pero es previsible que, si no se toman medidas públicas adicionales, las cifras de desempleo se dispararán una vez que estos planes terminen.

Diversos sectores económicos han sufrido un daño significativo a raíz de los desastres naturales que han azotado la zona. El sector primario, en particular, ha sido duramente golpeado, con un total de 370,07 hectáreas sepultadas bajo las lavas. Aunque se han otorgado algunas ayudas al sector agrícola, la reconstrucción avanza a paso de tortuga.

La infraestructura vial también ha sufrido graves daños, con un total de 73.805 metros de vías de diferentes tipos afectadas. La recuperación de estas vías, tanto municipales como insulares, requerirá una inversión de más de 77 millones de euros. Sin embargo, la financiación estatal solo cubre el 50%, dejando a los municipios afectados en una situación imposible al tener que asumir el otro 50%.

En cuanto a las intervenciones realizadas hasta ahora, el Gobierno de Canarias ha construido una carretera para conectar la LP-213 de Las Norias con la LP-211 de Las Manchas, que ya está en uso. Sin embargo, el precio pagado por la expropiación de los terrenos baldíos de las antiguas lavas del volcán de San Juan fue una mera burla, con un valor de tan solo 70 céntimos por metro cuadrado.

Por otro lado, el Estado ha llevado a cabo la construcción de la carretera de La Costa de Tazacorte, pero se desconoce el precio que se pagará por las expropiaciones de los terrenos para esta vía, ya que el trazado original ha sido modificado tanto en el lado norte como en el sur.

Finalmente, el Cabildo está ejecutando un nuevo tramo de la vía LP-213 La Laguna-Las Norias, pero el precio que se pagará por las expropiaciones de los terrenos ocupados sigue siendo un misterio. En resumen, la falta de claridad y la lenta progresión en la reconstrucción de estas infraestructuras plantean serias dudas sobre el futuro de la zona afectada.

Hasta la fecha, estas son las tristes realidades que enfrentamos. En lo que va de este año, la Comisión Mixta compuesta por los Ministerios, el Gobierno de Canarias, el Cabildo y los Ayuntamientos afectados solo se ha reunido una vez, y hace meses que no se ven las caras. Aunque el presupuesto del Estado asigna 100 millones de euros para la reconstrucción, hasta ahora no se ha utilizado y no está claro cómo se destinará este dinero.

Juan Miguel Rodríguez Acosta

Portavoz de Nueva Canarias en el Ayuntamiento de Tazacorte