ASPROCAN agradece las numerosas muestras de cariño ante la erupción volcánica

“Todos los que formamos parte de Plátano de Canarias agradecemos profundamente las numerosas muestras de cariño que estamos recibiendo, de forma espontánea, en las calles, en los medios de comunicación y en las redes sociales (consumidores habituales, influencers y personalidades relevantes de diferentes ámbitos). Hemos recibido miles de mensajes de ánimo y hemos asistido a diferentes iniciativas, desinteresadas, en las que se anima a jóvenes y mayores al consumo de nuestra fruta. Todas estas acciones nos recuerdan que el plátano de Canarias es uno de los productos más populares y queridos en nuestro país. Nunca olvidaremos todas estas muestras de apoyo, en un momento especialmente difícil para tantas familias del sector y para el conjunto de la población palmera y canaria, en general. Ese apoyo y confianza de los consumidores es, en estos momentos, un balón de oxígeno para los agricultores”, comica ASPROCAN.

 

También aprovecha para aclara que «el abastecimiento de Plátano de Canarias IGP está garantizado en todos los mercados de nuestro país. Estamos observando como algunos consumidores nos alertan de que en algunos puntos de venta se está agotando el plátano de Canarias. En este sentido, indicar que a día de hoy disponemos de producto suficiente para atender al mercado nacional.” 

En relación con el precio, se señala que «ante la aparición de informaciones imprecisas sobre los precios del plátano y su competencia directa de terceros países, nos gustaría subrayar que el precio del Kg de Plátano de Canarias al consumidor no es responsabilidad de los productores de plátano, como tampoco lo es por supuesto la diferencia de márgenes aplicados a las importaciones y al Plátano de Canarias».

En cualquier caso, se indica que los costes de producir Plátano de Canarias son superiores a los de la producción importada ya que cumplimos rigurosamente con una normativa europea y española a nivel laboral, medioambiental, social y de seguridad alimentaria, la cual responde a los más estrictos estándares europeos. Desafortunadamente, competimos con producciones de África y Latinoamérica, propiedad de grandes multinacionales, cuyos precios en el mercado español son, además, especialmente bajos debido a una política comercial de derribo a la producción canaria.»